Desde su posición de director de juego del Granada, rival del Lagun Aro en la matinal del domingo (12.30 horas, Punto Radio), Nacho Ordín analiza este importante duelo de cara a huir de la zona baja. Y lanza un aviso a los bilbaínos: «Pueden pecar de relajación». Lo dice de forma consciente: «A nosotros nos pasó tras encadenar una buena racha».
-¿Qué le ocurre al Granada en casa que no acaba de carburar?
-Ya no es sólo en casa. Llevamos una racha de cuatro derrotas seguidas. Es un cúmulo de circunstancias, pero hemos regalado demasiadas cosas. Jugamos bien, aunque a nivel mental estamos un poco decaídos y esa mala racha de resultados nos pasa factura en los últimos minutos.
-Tiene que minar la moral que jugando bien se pierda.
-Estamos fastidiados. Si se pierde por jugar mal o por un resultado muy abultado sienta muy mal, pero fastidia mucho más si pierdes en los últimos minutos.
-Resulta paradójico, además, que ganen como locales a Real Madrid y Barça y les derrote el Leche Río. -La Liga está un poco loca; cualquiera puede ganar a cualquiera. Los grandes son menos grandes y jugar contra equipos como Fuenlabrada o Leche Río se te hace muy cuesta arriba.
-Pero antes de Navidad se hablaba del Granada como un candidato a Copa y ahora está luchando por la permanencia. ¿Cómo ha calado esto en el vestuario?
-Tampoco habíamos cambiado. Se llevó con tranquilidad e ilusión porque a falta de cuatro jornadas teníamos posibilidades de entrar en Copa. Ahora andamos en la cuerda, pero somos un equipo que está acostumbrado a sufrir.
-Por cierto, ¿comentan algo en el vestuario acerca de la llegada de Borchardt, que ha traído cuatro derrotas consecutivas?
-No hacemos este tipo de comentarios. Además, desde su llegada el equipo ha mejorado. Él está en una buena línea y que hayamos perdido resulta anecdótico.
-Tiene que ser duro que una buena campaña personal se vea ensombrecida por la situación del equipo.
-Estamos haciendo una buena temporada. La valoración tanto individual como colectiva hay que hacerla al final. De momento, estoy contento con el rendimiento del equipo y el mío. Sabíamos que íbamos a estar en estas circunstancias y el hecho de que no se haya descolgado un equipo por abajo hace todo más difícil.
-Y ahora llega el Lagun Aro, un equipo que al contrario que ustedes está en una racha ascendente.
-La moral que tiene el Lagun Aro es muy positiva para ellos. Cuando estábamos en esa situación, después de haber ganado tres partidos consecutivos, nos relajamos y ellos también pueden pecar de relajación. Por las características de ambos equipos no estamos acostumbrados a tener estas rachas y no sabemos digerirlas.
-¿Predice una relajación bilbaína?
-A nosotros nos pasó y hay que esperar que les pase a ellos.
-¿Una derrota sería la puntilla para el Granada y la definitiva resurrección del Lagun Aro?
-Todavía queda mucho. La competición se va a decidir en las últimas tres jornadas.
Mala racha matinal
-Por cierto, ¿qué ha cambiado de aquel Salgado que conoció en León?
-Ahora es más valorado en todos los sentidos. Desde que llegó a Bilbao no ha hecho más que crecer.
-¿Es un hándicap no estar acostumbrado a jugar por la mañana, como le ocurre al Lagun Aro?
-Nunca se sabe. A mí, una vez que empieza el partido, se me olvida si juego por la mañana o por la tarde. Y, sobre todo, porque el planteamiento suele ir acorde con la hora que vas a jugar. Hemos jugado cinco partidos por la mañana y no hemos ganado ninguno.
-¿Qué receta les ha dado su técnico para tumbar a su rival?
-La clave será parar a Scott, el buen momento de Andy Panko, que está con mucha confianza, y tampoco perder de vista a Weis y a Salgado. Son el motor del equipo y hay que tener cuidado.