La empresa vizcaína Matrinor presentó ayer por la tarde ante el Juzgado de lo Mercantil de Bilbao un procedimiento concursal de carácter voluntario, que desembocará en la suspensión de pagos o en la quiebra, como consecuencia de la crisis que atraviesa por la falta de pedidos y su alto endeudamiento.
Dedicada a la fabricación de troqueles para el sector del automóvil y el aeronáutico, la compañía, ubicada en Erandio, tiene una plantilla de 340 personas altamente especializadas. Es la firma de matricería más importante de España y una de las más destacadas de Europa. Con una antigüedad de sólo cinco años, está dotada de modernas instalaciones y maquinaria, que no le han servido para soslayar la crisis del automóvil en la UE ni para superar los problemas derivados de la creciente competencia de los países del Este y de otros en vías de desarrollo.
La decisión de recurrir al procedimiento concursal -el nuevo sistema para resolver los casos de insolvencia- deja la compañía totalmente en manos de los jueces y ha sido adoptada, según informó CC OO de Euskadi, después de que en los últimos días dimitiera toda la dirección, una demanda que los trabajadores defendían desde que iniciaran la pasada semana movilizaciones en defensa del cobro de los salarios atrasados y del mantenimiento del empleo. Fuentes de ese sindicato indicaron que esperan que para el próximo martes estén designados los interventores que administrarán la empresa.
El procedimiento judicial abre un periodo «my complicado» de varios meses, según coinciden medios empresariales y sindicales, ya que es poco probable que en las actuales circunstancias los clientes habituales se atrevan a realizar pedidos a la compañía ante la posibilidad de que no puedan ser suministrados a tiempo.
En este periodo, la plantilla acumulará nueva deuda salarial. Por el momento, la empresa no ha abonado las tres últimas pagas.
Movilizaciones
La presentación del procedimiento concursal se produjo el mismo día en que los empleados realizaban un paro de 24 horas, que formaba parte de su primera campaña de movilizaciones, iniciada el jueves de la pasada semana. La jornada de protesta culminó con una manifestación y concentración ante la sede del Gobierno vasco en Bilbao para exigir su implicación en la solución de la crisis. La compañía -recuerdan los trabajadores- fue inaugurada por el lehendakari, Juan José Ibarretxe.
Los representantes sindicales se reunirán con el Departamento de Empleo el próximo lunes para exponerle su problemática, y con responsables de Industria a lo largo de la semana para conocer hasta dónde está dispuesto a implicarse el Ejecutivo en la búsqueda de una salida a la crisis.
CC OO, central mayoritaria en la empresa, explicó ayer que combinará la denuncia de la situación de Matrinor con la búsqueda de acuerdos con entidades públicas y privadas para intentar garantizar su futuro. La crisis del sector también afecta a la compañía Estamcal, de Abadiño, que pretende despedir a 14 de sus 83 trabajadores «como primera medida para el desmantelamiento de las instalaciones», según denunciaron ayer ELA y LAB.