El Correo Digital
Viernes, 3 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
POLÍTICA
OPINIÓN/Consejo polémico
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El lehendakari anunció el miércoles la constitución en el seno del Gobierno vasco de un consejo político para impulsar la pacificación, la normalización y la reconciliación. Dijo que el referido órgano no pretende usurpar el papel insustituible de las fuerzas políticas en el diálogo multipartito, pero advirtió que tampoco están dispuestos a que la institución que él preside pierda «el liderazgo» en esta materia. Los partidos de oposición han criticado duramente la constitución del referido consejo por considerarlo innecesario desde todo punto de vista.

Tampoco observo mucho entusiasmo ni claridad de ideas en los responsables de las formaciones que integran el Gobierno en relación con esta cuestión. En las fechas en las que nos encontramos, y habiéndose realizado los encuentros entre los partidos y con el lehendakari, no terminan de entender cuáles son las funciones de este consejo cara a la conformación de la mesa de diálogo multipartito. La confusión se extiende si añadimos la advertencia lanzada en el mismo acto por el lehendakari, al señalar que el Gobierno adoptará «iniciativas políticas de carácter extraordinario» si no se producen avances en el proceso de paz antes del verano.

Esta confusión en torno a la razón de ser de este consejo reside en gran parte en la demora que se ha producido en su constitución. Fue en el debate de investidura donde el lehendakari anunció su creación. Es obvio que la previsión inicial era una constitución inmediata, pues a este órgano se le asignaba la función de elaborar y aprobar en el plazo de seis meses el Plan Integral a favor de la Paz y la Reconciliación. Asimismo, se preveía la constitución inmediata de un grupo de trabajo integrado por personas designadas por todas las fuerzas políticas para que el último trimestre del pasado año tuviese elaborada una propuesta consensuada sobre metodología, composición y procedimiento para toma de decisiones de una Mesa de Diálogo Político. Correspondía al consejo recién constituido liderar dicho proceso de conversaciones.

Parece claro que las cosas no se han hecho como estaban previstas. Y lo que en septiembre podía ser entendido socialmente como algo razonable, hoy en cambio puede ser percibido como algo inoportuno e innecesario y cuya razón de ser, seguramente, tenga que ver con las relaciones y los protagonismos de las formaciones que integran el tripartito más que con las necesidades del supuesto proceso de pacificación y normalización.

También hay quien piensa que detrás de este intento decidido de recuperar el liderazgo institucional a través del consejo político y en beneficio del lehendakri lo que realmente se pretende es reducir las posibilidades de intervención y relación del PNV fuera del espacio que representan las fuerzas del tripartito. Es decir, una manera de achicar los espacios al presidente del partido. Una pretensión con la que se identifican satisfactoriamente no sólo los dirigentes de EA e IU, sino también sectores relevantes del partido jeltzale que prefieren que la 'hoja de ruta' del partido esté en manos del lehendakari más que a disposición del EBB.

x.gurrutxaga@diario-elcorreo.com




Vocento