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Viernes, 3 de febrero de 2006
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SOCIEDAD
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Sigue la impunidad en los frontones por el desconcierto de los Ayuntamientos
Los consistorios vascos no saben cómo aplicar el poder sancionador que la ley les otorga
Sigue la impunidad en los frontones por el desconcierto de los Ayuntamientos
CASO OMISO. Pese a la prohibición, un aficionado fuma mientras disfruta de un partido en el frontón de Bergara. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
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Los ayuntamientos vascos tienen la capacidad sancionadora en la ley antitabaco. Eso dice el informe que Drogodependencias hizo público ayer, lo que supone que son los consistorios los que deberán castigar las infracciones en aquellos espacios donde está prohibido fumar. Los frontones son los lugares donde más flagrantemente se viola la normativa. Los aficionados exhiben sus puros sin importarles las consecuencias. Que hasta ahora eran nulas por el vacío de control. Y que siguen siéndolo por el desconcierto de los ayuntamientos, que no saben cómo manejar este poder que les ha caído del cielo.

El de Bergara es uno de los frontones más importantes de Euskadi. Allí se juega este domingo uno de los partidos del manomanista de parejas. Victoriano Gallastegi, alcalde del municipio, dice que no hará nada si ve a gente fumando «porque aún estamos estudiando lo que supone esto. Ya pusimos los carteles avisando de la prohibición, pero yo estaré el domingo en el partido y no pienso perseguir a la gente. Y la Policía local libra. Ha bajado bastante el tabaco, pero el otro día uno se tiró dos horas con un puro en la mano».

En Idiazabal, el partido se juega mañana. «Yo no pienso hacer nada porque no sé lo que tengo que hacer. Lo único, pondré los carteles», confiesa su alcalde, Antton Irizar. «Me dice el secretario que tengo la potestad, pero voy a tener que hacer un cursillo acelerado. Somos 2.100 vecinos y no tenemos ni policía, sólo alguacil. ¿Tendré que llamar a la Ertzaintza?», se pregunta. En Azkoitia, donde esta misma tarde se celebra un encuentro, tampoco tomarán nuevas medidas. «Necesitamos reunirnos todos para ver cuáles son los pasos a dar». En Pamplona, el Ayuntamiento no sabe aún cómo acabar con la impunidad. Logroño también está a la espera de ver quién tiene esta potestad.

Eudel, la Asociación de Municipios Vascos, ha recibido varias llamadas de ayuntamientos quejándose por este motivo, así que ha decidido reunir en breve a todos ellos para «analizar y acordar posturas».




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