Un bidegorri enlazará Barakaldo y Galdames el próximo año. Con un recorrido de 27 kilómetros, el vial, impulsado por la Diputación a través de las áreas de Medio Ambiente y Obras Públicas, se convertirá en el carril-bici más largo del Cantábrico. La institución foral prevé habilitar esta ruta mediante la conexión de los tres bidegorris que actualmente recorren las localidades de la margen izquierda, zona minera y Las Encartaciones. Para ello, será necesario ejecutar cuatro actuaciones.
El Eje del Ballonti es la clave del proyecto. A lo largo de cuatro kilómetros y en paralelo a esta nueva carretera, se construirá un carril-bici entre el barrio de Ballonti, en Portugalete, y la entrada de Barakaldo por San Vicente. Ambos parajes son el punto de partida de sendos bidegorris: el del paseo baracaldés Dolores Ibarruri y el que llega hasta la playa de La Arena. A la altura de Galindo está prevista una conexión al vial con el objetivo de facilitar el acceso al casco urbano de Sestao. Las obras de dos de los cuatro tramos de esta calzada ya están en marcha.
El resto de los nuevos bidegorris se levantará en Abanto. Con una inversión de 600.000 euros, a mediados de año se ejecutará en esta localidad la última fase de la vía verde de 12,5 kilómetros que llega a Galdames tras atravesar la zona montañosa de Muskiz. «La reforma del túnel del Sobaco, muy deteriorado, complica la operación», precisan fuentes de la Diputación. La infraestructura discurre a lo largo del antiguo trazado del ferrocarril minero. Un entorno rural y huellas de la explotación minera dan encanto a la ruta.
Variante de Gallarta
El populoso barrio de Gallarta será el más beneficiado por esta actuación, ya que incorporará dos nuevos carriles exclusivos para bicicletas. La institución foral tiene previsto comenzar este mismo año la construcción de una variante que agilice el tráfico pesado que se dirige al polígono de El Campillo. Junto a esta carretera, nacerá un bidegorri en Santa Juliana que irá a parar a la vía verde en La Balastera.
Desde una de las puntas de este nuevo vial hasta el bidegorri de la playa de La Arena -a la altura de El Casal- apenas distan 1.100 metros. Es la última pieza del puzzle, y el Ayuntamiento de Abanto tiene ya redactado un proyecto para que termine de encajar. «Uniremos esos dos bidegorris con otra calzada urbana para bicicletas», revela el alcalde, Manu Tejada. La actuación viene avalada por el departamento foral de Medio Ambiente, al que el Consistorio ha solicitado 410.000 euros para sufragar el coste de la obra.