El Correo Digital
Martes, 7 de febrero de 2006
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OPINIÓN
APUNTES
Su rostro
Isabelle Dinoire pasará a la historia como la primera persona que recibió un transplante parcial de cara. Y ayer, casi tres meses después de la operación, el principal sentimiento que brotaba de sus nuevos labios, aún torpes, era el de normalidad. Su perro le dejó sin rostro y, lo peor, sin estima, pero la ciencia y la generosidad de un donante la han rescatado e Isabelle ha vuelto a la luz. «Ahora tengo una cara como todo el mundo», dice. Y no le importa su rigidez, ni las cicatrices, ni unos rasgos diferentes. La ciencia ha hecho un prodigio quirúrgico, pero, sobre todo, psicológico.



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