El Banco de España alertó ayer a las entidades financieras sobre los riesgos que puede introducir en el sector la proliferación de las hipotecas de larga duración, como las de 50 años que han sacado al mercado algunas entidades.
Ante el espectacular encarecimiento del mercado inmobiliario en los últimos años, los bancos y cajas han reaccionado con créditos a plazos más prolongados para que sus clientes puedan acceder a un piso con cuotas mensuales asumibles para sus economías. Tras la generalización de préstamos a 30 y 35 años, algunas entidades -entre ellas, la BBK, Caja Laboral e Ipar Kutxa- acaban de lanzar hipotecas a 50 años, dirigidas a jóvenes.
El director general de supervisión financiera del Banco de España, Pedro Pablo Villasante, emplazó ayer al sector a actuar con cautela y medir los eventuales peligros que puede conllevar para el sector la extensión de esos créditos. El responsable del instituto emisor aconsejó a los bancos y cajas que intensifiquen la información que ofrecen a sus clientes a la hora de contratar tanto esos productos como las hipotecas denominadas en divisas, para minimizar los riesgos en la medida de lo posible.
Además, volvió a pedir prudencia en la concesión de créditos -un negocio que se disparó más de un 25% el pasado año- ante el histórico endeudamiento que sufren las familias y un previsible aumento de los tipos de interés a corto plazo. También subrayó que, a la hora de conceder un préstamo, el límite del 80% de la tasación de la vivienda que se quiere adquirir es «el más razonable».
Por otro, lado, el gobernador del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, aseguró ayer que la institución está «preparada para actuar en cualquier momento» para controlar riesgos relacionadas con la estabilidad de precios, lo que podría incluir una subida de los tipos de interés hasta el 2,5% en la reunión de marzo.