Las ejecutivas de LAB y UGT-Euskadi celebran hoy en Bilbao la primera reunión oficial entre ambos sindicatos en su historia. Ambas centrales ofrecen así una imagen de cierta normalización en sus relaciones, que se han visto distorsionadas en los últimos años por sus dispares estrategias y alianzas, y por sus diferencias sobre la situación política del País Vasco. Las delegaciones estarán encabezadas por los secretarios generales respectivos, Rafael Díaz Usabiaga y Dámaso Casado, en una cita que se enmarca en la ronda de contactos que la organización socialista mantiene con fuerzas políticas y sindicales tras su noveno congreso, celebrado el pasado septiembre.
UGT y LAB, que cuentan con una representatividad de en torno al 14% y al 16% respectivamente en la comunidad autónoma, «intercambiarán opiniones y valoraciones» sobre la actualidad sindical, la situación laboral y las últimas novedades de la «coyuntura sociopolítica», según precisó ayer la central abertzale.
Las relaciones intersindicales atraviesan en Euskadi uno de los peores momentos de su historia. El establecimiento de relaciones entre las dos fuerzas citadas puede contribuir a aligerar la tensión permanente en que se desenvuelven, aliviada sólo por actuaciones conjuntas en conflictos laborales muy puntuales.
Por otro lado, la ruptura hace ya un año de la unidad de acción que LAB mantuvo con ELA, que permitía a las dos centrales nacionalistas conformar una mayoría clara en casi todos los sectores y empresas vascas, abrió nuevas perspectivas de alianzas en el campo sindical, que hasta la fecha han tenido pocas oportunidades desarrollarse.
Atentados contra UGT
Desde la la legalización de los sindicatos durante Transición, a finales de los 70, las relaciones entre ambas organizaciones han estado en el congelador por diferencias de estrategia y también por la vinculación de LAB con sectores abertzales que han justificado el terrorismo. Y es que las sedes UGT-Euskadi han sido con frecuencia objeto de diversas acciones violentas por parte del entorno de ETA e, incluso, de incendios, como los ocurridos en Mondragón en mayo de 2003 o San Sebastián en junio del año anterior.
El encuentro de hoy se ha visto favorecido por el hecho que desde hace un año las sedes de UGT en Euskadi no han sufrido atentados. El último se produjo el 9 de febrero de 2005 en sus dependencias en Barakaldo. Por otro lado, a nadie se le escapa que esta cita puede enmarcarse también en el inicio del proceso de distensión que algunos sectores del nacionalismo radical parecen haber emprendido.