En su sexto año de vida, la Bilbao-Bilbao aparece ya consolidada como una de las citas más atractivas del calendario popular vizcaíno. Este domingo, el objetivo de la prueba popular es trasladar a más de 700 atletas del pasado al presente del atletismo bilbaíno, encarnado en las pistas de San Ignacio y Zorroza.
Los dos anillos de la capital vizcaína acogen la salida y la llegada de la prueba organizada por BHM, que cuenta con 12.584 metros de recorrido de perfil llano y en su mayor parte por ambas márgenes de la Ría bilbaína.
El pasado año fueron 677 los atletas que alcanzaron la línea de llegada en Zorroza, por lo que el objetivo de este año es superar esa cifra de 700 participantes, que reflejan la entidad de esta cita, con cierto sabor nostálgico al salir de la pista de San Ignacio, historia viva del atletismo en Bilbao.
La competición arrancará a las 11 de la mañana, para afrontar en sus primeros compases un trazado por las calles cercanas a la pista hasta llegar a la ribera de Deusto. Desde allí el pelotón de participantes entrará en Zorrozaurre, una zona desconocida en las competiciones populares y que es otro de los atractivos que presenta la Bilbao-Bilbao, que atesora un trazado diferente. Tras retornar hasta el Puente de Euskalduna, los corredores afrontarán el último tramo de la carrera, el que lleva hasta la pista de Zorroza por los muelles de Olabeaga y Churruca.
En la edición del pasado año, la victoria correspondió al vizcaíno Joseba Mentxaka, con un tiempo de 40.12. Para este domingo se espera la presencia de algunos de los fondistas más destacados del territorio. La cuota de inscripción será de seis euros, que ascenderá a nueve el mismo día de la prueba.