Sonae, el principal grupo industrial luso, propiedad de Belmiro de Azevedo -uno de los empresarios más ricos del país-, ha lanzado una OPA sobre la totalidad del capital de Portugal Telecom (PT), por la que ofrece 10.700 millones de euros. La noticia saltó en la noche del lunes, con los mercados cerrados, y pilló por sorpresa a Telefónica, que es dueña del 9,96% de PT y comparte con ella al 50% importantes negocios exteriores, los principales de ellos de telefonía móvil en Brasil (28,8 millones de usuarios) y en Marruecos (3,8 millones).
En la Bolsa de Lisboa, Portugal Telecom se revalorizó ayer el 18,5%, hasta los 9,69 euros; en Madrid, los inversores penalizaron a Telefónica con un retroceso del 0,6% hasta 12,42 euros. Fuentes del mercado subrayaron su extrañeza por el hecho de que Sonae se haya lanzado a la adquisición de una compañía que triplica su capitalización.
En el sector se apunta la posibilidad de que un impulsor de la OPA pudiera ser France Télécom, que participa en la filial Sonaecom con un 23,7% y estaría interesado, sobre todo, en el negocio de PT en Marruecos. Por ello, algunos analistas no descartaron el lanzamiento de una contraOPA por parte de Telefónica. Belmiro de Azevedo desechó anoche esas especulaciones de forma rotunda.
La 'acción de oro'
La operación depende del Estado luso, que mantiene una 'golden share' o acción de oro, procedimiento que somete a autorización administrativa las decisiones estratégicas y que le permite, además, nombrar al presidente de PT y a ejercer derecho de veto en la designación del consejero delegado.
El primer ministro, José Sócrates, reconoció que el empresario le había hablado de la posibilidad de engrosar su grupo con la operadora de telecomunicaciones, si bien precisó que sus informaciones no habían pasado del simple comentario. La postura oficial del Ejecutivo se dará a conocer cuando corresponda, aseveró.
El dueño de Sonae -consorcio presente en los sectores inmobiliario, de alimentación, maderero y de telecomunicaciones, entre otros- está dispuesto a desembolsar 9,5 euros por cada acción en una operación que tendrá como intermediario financiero el Banco Santander de Negocios. El grupo condiciona la operación a la adquisición de al menos el 50,01 % del capital de PT y al levantamiento del blindaje establecido en los estatutos de la empresa, una cláusula que limita los derechos de voto, cualquiera que sea la propiedad, al 10%. Será igualmente necesario que el Estado portugués acabe con los poderes especiales que mantiene sobre la compañía.
La posición que adopten Telefónica y el Banco Espirito Santo, propietarios cada uno de ellos de casi el 10 % del capital, será decisiva para el desenlace de la operación.