La BBC no tiene un programa infantil de tanta calidad como 'Los Chiripitiflauticos', pero 'University Challenge'(Campeonato Universitario) se parece a otro programa de la TVE de los años sesenta, 'Cesta y Puntos'. En aquel concurso, con la guía de Daniel Vindel, competían los escolares del desarrollismo español sobre sus saberes de bachiller, con un formato que remedaba al baloncesto.
En 'University Challenge' compiten, obviamente, las universidades. En el programa que se emitió la noche del martes, el Saint John's College de Oxford se jugaba el paso a los cuartos de final con el Imperial College de Londres. Dos instituciones académicas de prestigio ponían a prueba la calidad de sus respectivos sistemas de enseñanza.
El formato de la disputa enfrenta a equipos de cuatro concursantes a los que el más feroz entrevistador político de la BBC, Jeremy Paxman, les lanza una pregunta, en un pluriempleo que muestra su lado culto y benigno. Cualquiera de los ocho concursantes ha de pulsar un botón si cree saber la respuesta y, si acierta, da a su equipo el derecho a responder a tres preguntas seguidas sobre un mismo tema, con cinco puntos en juego por cada respuesta correcta.
Los dos 'colleges' iban empatados y, cuando uno de los estudiantes de St'John's acertó la pregunta colectiva, Paxman anunció el tema común de las tres preguntas: «Nombres de ciudades vascas».
Y esto fue lo que ocurrió:
-Con el nombre vasco de Donostia, ¿qué ciudad, a unos cien kilómetros al este de Bilbao, es una villa turística junto al mar?
-Biarritz.
-En vasco se conoce como Iruña, es la capital de Navarra y es muy conocida por sus fiestas de San Fermín.
-Bilbao.
-¿Cuál es el otro nombre por el que se conoce la ciudad vasca de Gasteiz, donde hubo una importante batalla en la Guerra de la Independencia?
-Cádiz.
St. John's, el prestigioso centro donde estudió Tony Blair, se quedó sin puntos e Imperial ganó la eliminatoria en el último segundo.
No es lo peor que ha ocurrido en el programa. Cuando cambiaron el formato para enfrentar a profesionales, ganó la primera edición un equipo formado por inspectores de Hacienda. Y otro año la Asociación de Novelistas Románticos batió al equipo del sesudo semanario 'The Economist'.