El Correo Digital
Miércoles, 8 de febrero de 2006
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POLÍTICA
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Bono pide a Maragall que deje de «generar problemas» y el tripartito le exige «respeto»
El ministro recuerda al líder del PSC que «no sería presidente de la Generalitat si no fuera por el PSOE»
El Ejecutivo socialista no acaba de digerir el aviso de Pasqual Maragall de que sacrificar al tripartito catalán por CiU sería un «fraude histórico». Ayer fue el ministro de Defensa quien se creyó en el deber de poner en su sitio al presidente de la Generalitat. José Bono recordó a Maragall que llegó al cargo «gracias al PSOE» y le pidió que «cambie de actitud» y, en lugar de «generar problemas, que no son pocos los que ha generado, intente resolverlos».

Bono indicó a su llegada a la Comisión de Defensa del Congreso que su correligionario, «más que dar lecciones al presidente del Gobierno, debería tomarlas, entre otras razones por las encuestas», en las que, según dijo, Zapatero está mejor valorado por los catalanes que Maragall. «Sería muy conveniente que pensara que no sería presidente de la Generalitat si no fuera por el PSOE», concluyó.

José Bono tomó así el testigo del secretario de Organización del PSOE, José Blanco, que el lunes había concedido a Maragall el derecho a opinar sobre lo que haga el Gobierno, pero para advertirle a renglón seguido de que no tiene capacidad para decidir sobre ello. Además, la réplica del ministro no fue improvisada, ni en su tono ni en el contenido. Bono llevaba escrita su declaración, y tras hablar con los periodistas le mostró el papel a un parlamentario de CiU, que le trasladó su parecer.

La respuesta del tripartito a Bono no tardó en llegar. El socialista Joaquim Nadal, portavoz del Ejecutivo catalán, acusó al titular de Defensa de «extralimitarse» en sus funciones y le pidió «respeto» para Maragall. A juicio de Nadal, en lugar de meterse en el terreno del president, Bono «debería dedicarse a cuidar su negociado». ERC e IC-V cerraron filas también con el president y, en cuanto al fondo del asunto, hicieron votos por la continuidad del tripartito.

Frente a la contundencia de Nadal, el secretario de Organización del PSC optó por la ironía. José Zaragoza celebró que Bono reconozca ahora la «valía» de Rodríguez Zapatero, y recordó al ministro que, antes del congreso del PSOE que encumbró a Zapatero como secretario general frente a otros candidatos -entre ellos el propio José Bono- los socialistas catalanes y Maragall «siempre habíamos creído en la capacidad de liderazgo de Zapatero».

Política fiscal

Por otra parte, el enfrentamiento frontal entre PSOE y PP sobre el Estatut se trasladó ayer a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera que debía avanzar en el nuevo modelo de financiación autonómica, y que acabó sin consenso. El Gobierno se negó a explicar, como exigían los consejeros de Economía populares, el acuerdo entre Rodríguez Zapatero y el líder de CiU, Artur Mas. La oposición del PP no impidió que se acordara la creación de un grupo de trabajo, en el que los populares no aclararon si participarán.

Socialistas y populares sí se pusieron de acuerdo, en cambio, para rechazar en el Congreso la transferencia a Cataluña de la competencia para convocar referéndums, una reivindicación del Parlament que llevaba casi dos años a la espera de ser debatida.




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