El presidente del PNV sufrió el lunes por la noche un complicado trance cuando se dirigía en coche a Madrid, donde tenía concertada, a la mañana siguiente, una entrevista en directo en una cadena de televisión. En torno a las nueve y veinte de la noche, cuando el 'Opel' en el que viajaba Josu Jon Imaz circulaba por la autovía A-1 a la altura del municipio segoviano de Carabias, un camión articulado perdió cerca de una docena de las balas de paja que cargaba -al parecer, mal sujetas- y sin que su conductor se percatara de lo que estaba ocurriendo. Los fardos cayeron directamente sobre el vehículo de Imaz, sin que ni él ni sus acompañantes resultaran heridos de consideración, más allá del susto metido en el cuerpo.
El siniestro fue, de hecho, «muy serio» y pudo haber tenido peores consecuencias para el líder del EBB, su jefe de Prensa y el servicio de escolta que le acompañaban. Su coche fue el primero en recibir el impacto de los paquetes que iban cayendo del tráiler, lo que provocó que el automóvil girara en la calzada como una peonza antes de poder detenerse. Aún así, el conductor del camión, ajeno presumiblemente a lo que sucedía, continuó su marcha varios cientos de metros más antes de parar.
El accidente repercutió en cuatro vehículos más, uno de los cuales acabó colisionando con una patrulla de la Guardia Civil que se encontraba ya en la carretera instruyendo las diligencias del suceso, según confirmaron fuentes policiales. El coche ocupado por Imaz quedó inutilizado para proseguir, de modo que el dirigente jeltzale y sus acompañantes completaron el trayecto hasta Madrid en taxi.