El Correo Digital
Miércoles, 8 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
POLÍTICA
Las quinielas de los socialistas
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Sólo el presidente sabe qué ministros están en la lista de futuros cesados y cuales se salvarán. Es imprevisible y, hasta ahora, ha sorprendido siempre a sus colaboradores: cada vez que han creído 'condenado' a un dirigente por algún error sonado, éste ha acabado reafirmado en su cargo, cuando no elevado a ministro. «Yo no haría quinielas», advierte un destacado miembro de la ejecutiva socialista.

Sin embargo, ministros y relevantes miembros de la dirección del PSOE han hecho ya sus cálculos. Para la mayoría es incuestionable la permanencia de los dos vicepresidentes, María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes, así como la del ministro de Defensa, José Bono; el titular de Trabajo, Jesús Caldera; la responsable de Sanidad, Elena Salgado; la de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y el del Interior, José Antonio Alonso.

La ministra de Agricultura, Elena Espinosa, también cuenta con un amplio respaldo interno a pesar de haber entrado con mal pie en el departamento. Pocos creen que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, deba abandonar el cargo para encabezar la lista de Málaga en las municipales de 2007, en las que tendría escasas posibilidades.

Una incógnita es lo que ocurrirá con el responsable de Industria, José Montilla, a falta de que se despeje el tramo final de la legislatura catalana y la candidatura del PSC a la Generalitat, dado que Pasqual Maragall atraviesa horas bajas.

En las apuestas de los dirigentes socialistas, quienes más probabilidades tienen de abandonar el Ejecutivo son el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla; la de Educación, María Jesús Sansegundo; la de Vivienda, María Antonia Trujillo, y la de Cultura, Carmen Calvo. El PSOE cree que la cartera de Educación necesita una ministra de perfil más político y menos académico para explicar las reformas y hacer frente a las críticas, mientras que la de Vivienda, carente de competencias y sin apenas presupuesto, requiere de un político que cometa menos errores. Contra Sevilla se aduce su política de comunicación, y Carmen Calvo ha cosechado continuas críticas de determinados sectores socialistas que no entienden lo que consideran excesivo afán de protagonismo.

Juan Fernando López Aguilar, responsable de Justicia, no está cuestionado, pero Zapatero baraja pedirle que abandone el Ejecutivo para preparar su candidatura a la presidencia de Canarias si los sondeos evidencian que tiene posibilidades «reales» de ganar.

En la lista de los aspirantes a entrar están la jefa de la oposición del PSOE en Madrid, Trinidad Jiménez, que no quiere repetir de cabeza de lista en las municipales; la vicepresidenta primera del Congreso, Carme Chacón, firme candidata a Educación, y Soraya Rodríguez, estrella emergente de la nueva dirección socialista.




Vocento