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decisión judicial
Procesan por lesiones y trato degradante a los 9 guardias civiles del 'caso Roquetas'
La jueza ve indicios de delito en la actuación de los agentes durante la detención del agricultor en el cuartel, pero no les imputa por homicidio
Procesan por lesiones y trato degradante a los 9 guardias civiles del 'caso Roquetas'
INVESTIGACIÓN. La víctima, Juan Martínez Galdeano. / EFE
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La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Roquetas de Mar, Estefanía López, ha dictado auto de procesamiento contra los nueve guardias civiles investigados tras la muerte del agricultor Juan Martínez Galdeano en el acuartelamiento del instituto armado de esta localidad almeriense. Según la jueza, los hechos denunciados por la familia -que atribuye el fallecimiento a una paliza propinada por los agentes durante su detención- pudieran ser constitutivos de «presuntos delitos de trato degradante y lesiones», por lo que el proceso judicial continúa ya como procedimiento abreviado en lugar de diligencias previas.

Según refleja el auto, el pasado 24 de julio, sobre las 16.20 horas, Martínez Galdeano, de 39 años, acudió al cuartel para denunciar un accidente de tráfico «en estado de agitación y alteración, dando voces y empujones» a tres de los guardias, «abrazándose a continuación al mástil de la bandera» de las instalaciones. Tras unos minutos de conversación, los agentes lograron convencerle para que depusiera su actitud y entrase en las dependencias del instituto armado. Allí, sin embargo, Martínez Galdeano retomó su comportamiento «violento» y «hubo de ser esposado y detenido».

Los agentes decidieron trasladarle a un vehículo policial, a lo que se resistió «arrojándose al suelo y lanzando una fuerte patada a la puerta del coche para cerrarla». Una agente resultó herida por el golpe, mientras que otro guardia fue mordido en la mano por Martínez Galdeano.

En vista de que no deponía su actitud, el teniente indicó a los agentes «que se apartaran, procediendo a usar una defensa eléctrica contra el detenido» que se encontaba tendido en el suelo, según reza en el auto. Al comprobar que este sistema no daba los resultados esperados, el mando dio instrucciones para que le inmovilizaran. «Lo sostuvieron por la cabeza, las muñecas y los tobillos, siendo golpeado por uno de los guardias con una defensa aplicándole puntazos de dolor en el cuello y en los costados», señala jueza.

Con las piernas atadas

Según el auto, otro funcionario entonces «golpeó a Martínez Galdeano en las piernas con una defensa de goma» mientras que un tercer guardia «le ató las piernas con un lazo de seguridad y usó un spray de defensa». Finalmente, el detenido «cesó de moverse». Los agentes «repararon en que no respiraba» por lo que le «practicaron maniobras de resucitación hasta que llegaron los servicios médicos», que certificaron su fallecimiento.

Según el informe del Instituto de Medicina Legal de Almería, Martínez Galdeano murió por «una reacción adversa a drogas de abuso debida a un consumo previo de cocaína». Los forenses descartaron como causa del fallecimiento los presuntos malos tratos infligidos en el cuartel. A su juicio, la víctima sufrió una serie de lesiones de las que hubiese tardado en curar 20 días sin dejar secuelas.

El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Almería, Juan Manuel de Oña, aseguró que el auto «está en la misma línea que baraja la Fiscalía desde el principio». De Oña insistió en que hubo delitos «de lesiones con medios peligrosos y trato degradante».

Por su parte, el abogado de la familia de Martínez Galdeano, José Ramón Cantalejo, mostró su satisfacción por el hecho de que la jueza «vea indicios de delito» en la actuación de los agentes aunque, en su opinión, hubo «homicidio culposo». Cantalejo defendió que la víctima no habría muerto «sin el trato vejatorio» infligido por los guardias civiles y que «murió por la paliza» recibida, independientemente de la droga que hubiese consumido el fallecido.




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