Antes del próximo verano, los primeros taxis de Bilbao llevarán incorporados los equipos GPS. Este sistema vía satélite, que opera con éxito desde años en las otras dos capitales vascas, permitirá tener localizada a la inmensa mayoría de la flota que opera en Bilbao, al disponer de una alarma conectada directamente con la Policía.
La consejería de Transportes del Gobierno vasco aprobó ayer una partida de 334.350 euros para financiar el 25% de la instalación de estos dispositivos en 547 vehículos. El resto, hasta completar los casi 3.000 euros que cuesta cada localizador, correrá a cargo de los profesionales del sector. El departamento dirigido por Nuria López de Guereñu calcula que casi la mitad de los 2.140 taxis que trabajan en Euskadi dispondrán de este sistema, que incluye una cámara que graba las imágenes y las conversaciones en el interior de los automóviles.
El Ejecutivo autonómico apostó por la colocación de GPS, que también llevan los taxis de Barcelona y Logroño, de forma escalonada. Comenzó en 2003 con los taxistas vitorianos y siguió, al siguiente, con los de San Sebastián. Dejó para el final a los de Bilbao al tratarse del colectivo mayoritario.
A juicio del Gobierno y de los profesionales, estos equipos, fabricados en el Reino Unido, modernizarán la flota, ya que permitirán reducir los tiempos de espera de los usuarios, según explicó ayer Ander Etxebarria, secretario de Radio Taxi, que aglutina al 70% del gremio de la capital vizcaína. «Nos hará más cómodo el trabajo, ya que este sistema gestionará el servicio del taxi a través de un ordenador que sustituirá a la operadora y podrá regular la actividad de 600 vehículos en sólo un minuto», remarcó.
Pero este sistema también reforzará la seguridad de los conductores, agravada a raíz del asesinato de Eduardo Robredo el pasado diciembre. Los taxistas completarán estas medidas de prevención con la instalación de mamparas de protección, cuya instalación se ha comprometido a financiar a partes iguales el Ayuntamiento bilbaíno.