El Espanyol, sin el lesionado Tamudo, que deberá estar al menos dos semanas de baja, asume el papel de favorito del Deportivo en la otra semifinal de Copa que arrancará hoy en Montjuic (21.00 horas) y aún no tiene fecha para la vuelta en Riazor. La final copera se presenta como el camino más corto hacia Europa para dos equipos en horas bajas, especialmente para el Espanyol, que aunque está vivo en las tres competiciones que disputa, en la Liga se encuentra a cinco puntos del descenso y a 11 de la UEFA.
Catalanes y gallegos acuden a las semifinales tras haber sufrido dolorosas derrotas el pasado sábado, pero el Deportivo acude a Montjuic preparado para hacer gala de su solidez defensiva e intentar golpear a la contra.
El doble duelo entre los campeones de Copa de 2000 y 2002 se presenta favorable a los coruñeses, que en el partido de ida deben confirmar su eficacia fuera de casa frente a un Espanyol que ha sufrido ya un serio contratiempo con la inesperada ausencia de Tamudo. Aunque Lotina cuenta con el arma de Pandiani, más motivado aún por enfrentarse a su ex equipo, al Espanyol, al menos en el campeonato de la regularidad, le falta gol y muestra demasiadas debilidades defensivas. Con la obligación de marcar y no encajar ningún tanto, el Espanyol se encontrará con un Depor al que le gusta ceder la iniciativa, echarse atrás a defender y sorprender al contraataque. Con Coloccini y Duscher en el doble pivote del equipo gallego, el Espanyol se verá obligado a abrir el juego por las bandas con Juanfran y Jofre, precisamente los máximos goleadores del equipo en la competición.
En el ataque coruñés la novedad será el canario Rubén en el puesto de mediapunta, dejando fuera del once al canterano Senel, que jugó ante el Valencia. Diego Tristán deberá seguir esperando su oportunidad en el banquillo.