El nuevo gerente de la compañía vizcaína Matrinor, José Soler, aseguró a los miembros del comité de empresa, en una reunión celebrada tras su toma de posesión, que no ha llegado a «liquidar» la compañía, que se encuentra inmersa en un procedimiento concursal, iniciado de forma voluntaria hace unas semanas ante el elevado endeudamiento y la falta de carga de trabajo. Según indicaron fuentes sindicales, el responsable de la matricería de Erandio pidió la colaboración del comité en la búsqueda de una salida y les transmitió su confianza en lograrlo, como ha hecho ya -dijo- en otras empresas.
El economista Angel Toña y al jurista Juan Medina serán dos de los tres administradores concursales que controlarán la marcha de Matrinor mientras dure el procedimiento judicial. El nombre del tercero podría conocerse en las próximas horas, aunque bastará que los dos citados acepten el encargo del juez Edorta Herrera, titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao, para que puedan comenzar sus trabajos.
Una de sus misiones será realizar un informe sobre la situación de la empresa, en el que, entre otras cuestiones, además de analizar la documentación presentada en el juzgado, deberán emitir un juicio sobre las cuentas de la misma y una relación definitiva de los acreedores, que son más de un millar.
Fuentes sindicales estiman que la deuda de la compañía se acerca a los 50 millones de euros y que la mayoría está contraída con el Banco Popular. Los trabajadores, con dos pagas atrasadas, constituyen también un importante colectivo de acreedores.
La plantilla inició movilizaciones hace casi tres semanas, que continuarán en el futuro, aunque según precisó Mikel Vázquez, responsable del metal de CC OO Vizcaya -sindicato mayoritario con cinco de los trece miembros del comité-, serán de baja intensidad porque su principal interés es ahora «arrimar el hombro» para buscar una solución a la crisis de la empresa. El principal objetivo de las protestas que se celebren será, por el momento, precisó, recordar a la Administración la existencia de este conflicto y su obligación de colaborar en la búsqueda de una solución.