Los nuevos propietarios de siderúrgica Sidenor, la multinacional brasileña Gerdau, reiteraron ayer en Bilbao que esta empresa será su base de operaciones en Europa, continente en el que esperan tener un crecimiento notable con nuevas compras de compañías. Eso sí: esa expansión se desarrollará a medio plazo, ya que antes prefiere una época de transición para digerir y analizar a fondo las posibilidades que ofrece la firma vasca, explicó ayer en Bilbao el presidente del 'holding', Jorge Gerdau.
El máximo responsable del grupo aseguró que éste tenía una reducida presencia en el sector de aceros especiales, pero vio la oportunidad de dar un salto cuantitativo sustancial con la adquisición de de Sidenor, una operación que se valoró en algo más de 400 millones de euros. La compañía brasileña se ha convertido así en el quinto fabricante mundial de este tipo de acero, cuyo destino fundamental es la industria del automóvil. Sus 16,8 millones de toneladas anuales de producción le otorgan el puesto número 12 en el ránking internacional de la siderurgia.
El papel del Santander
Gerdau tendrá el control efectivo de Sidenor, aunque sólo posee nominalmente el 40% de las acciones. Otro 40% del capital de la empresa vasca ha sido suscrito por el Santander, mientras que el 20% restante permanecerá en manos de los principales directivos de la entidad vasca. El presidente de la multinacional reconoció que existe un acuerdo entre su compañía y el banco de Emilio Botín por un periodo de cinco años. Durante este tiempo, Gerdau tendrá un derecho preferente de compra sobre las acciones en poder del grupo financiero por un precio que ya se ha pactado de antemano y que podrá variar en función de la generación de beneficios de la sociedad. Sin embargo, al menos por el momento, la siderúrgica brasileña no parece tener un interés desmedido por hacerse con los títulos adquiridos por el Santander e, incluso, considera que «en el futuro pueden servir para dar entrada a otros socios europeos con los que se alcancen alianzas». Unos acuerdos que, matizó, deberían estar claramente orientados a reforzar el crecimiento y la expansión industrial de la compañía.
Inversiones
También aclaró que la relación entre la firma brasileña y el Santander «viene de lejos», al tiempo que calificó como «muy útil» esta alianza para apuntalar el crecimiento.
Los planes de inversión de Sidenor han sido puestos en revisión por parte de los nuevos propietarios, aunque por el momento parecen mantenerse todas las líneas estratégicas definidas en el pasado. Ayer mismo, la empresa realizó la primera colada -proceso de obtención de acero a partir de la fusión de chatarra- de acero inoxidable, segmento de producción en el que quiere tomar una posición destacada, para lo que ha invertido 7,5 millones de euros. En los dos últimos años, Sidenor había arrancado ya una nueva línea de actividad de transformación de este tipo de acero, a partir de materia prima que compraba a otras acerías europeas. Su objetivo, indicaron ayer los directivos de la firma, es alcanzar una producción de 50.000 toneladas anuales de acero inoxidable.