El martes Antena 3 estrenó un nuevo espacio a medio camino entre 'Operación triunfo' y '¿Mira quién baila!'. Lo han llamado '¿Cantas o qué?'. El propio título debería habernos dado una pista de lo que se podía encontrar en el interior, porque la expresión lleva un resto de desaire o desdén, como si quien lo pronuncia estuviera impaciente. La cadena ha juntado a una decena de famosos a los que, si el espacio resiste, veremos interpretar canciones, igualito que en 'OT', pero cantando mucho peor.
El serio inconveniente es que todos los llamados ya han probado fortuna en muchas otras actividades, con escaso éxito la mayor parte de las veces. Son gente del extrarradio del éxito. Y, para que todos sepamos que no lo hacen por la pela, lo que ganen será donado a alguna oenegé. Ése es otro inconveniente, porque es como un premio de mentirijillas para ellos. Lo que persiguen es 'seguir en el candelabro', en expresión acuñada por una de las elegidas para dar el cante.
El encargo de su presentación le ha caído a Paula Vázquez, que en el estreno estaba más nerviosa que otras veces y con el agravante de que tuvo que lidiar con gente de todo pelaje. Una de las que peor se lo puso fue Antonia Dell'Atte. Primero quiso ejercer de presentadora, después perpetró una canción en italiano, al acabarla abrazó a la presentadora oficial por la cintura apoyando el mentón en su hombro y, finalmente, no dejó hablar al jurado. Un horror.
Un poco antes la audiencia pudo sobresaltarse con otro espanto. La cosa ya empezó mal desde la presentación de la concursante: Arancha Bonete, cuya cualidad intelectual más destacable -y en ello coincidieron todos los que hablaron sobre ella- es que tiene un cuerpo 10. De 'Cañon del Colorado' la calificó Paula Vázquez. Con atributos tan geográficos no necesitaba para nada cantar bien, y a fe que no lo hizo.
Lo que nadie se explica es qué hace ahí Iñaki Perurena. Cantó en euskera una canción muy difícil y, aunque no lo hizo de maravilla, conservó la elegancia en aquella corrala.