El antiguo centro de datos del BBVA, situado frente a la facultad de Sarriko, será derribado para levantar un bloque de viviendas -alrededor de 130- con bajos comerciales y una zona de recreo. El 40% de los pisos serán de protección oficial, según el acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento de Bilbao. Además, la entidad financiera aportará 3,2 millones de euros para urbanizar la cubierta del parking que se construye junto al nuevo Conservatorio.
Estas son las dos condiciones que ha puesto el Ayuntamiento para facilitar la operación urbanística, que requiere la modificación del Plan General. La petición para recalificar el solar, ahora destinado a uso terciario, se presentó hace meses. «Este tipo de solicitudes son bastante habituales», afirma la concejala de Urbanismo, Julia Madrazo. «Ni las aceptamos todas ni las rechazamos de plano, antes hay que estudiarlas».
El edificio de oficinas, que albergaba equipos informáticos, lleva «cuatro o cinco años» vacío. Un inmueble en desuso rodeado de edificios de viviendas y a un paso del metro. No es difícil imaginar la forma de sacarle partido, pero la normativa urbanística impide construir pisos en esa parcela. Madrazo considera que el Plan General de 1996 trató de forma «discriminatoria» a ese solar al dejarlo «aislado» y con baja edificabilidad en una zona de uso residencial.
La plaza del Conservatorio
Pese al tirón de la demanda inmobiliaria tras la llegada del metro, en Ibarrekolanda «no quedan solares libres» para construir. Por todo ello los responsables municipales se mostraron dispuestos a tramitar la recalificación, siempre que se planteara «alguna compensación para el barrio». Los promotores deberán construir 53 pisos de protección oficial, el 40% del total, cuando en este tipo de operaciones la exigencia legal es del 20%. Otras 79 viviendas saldrán al mercado libre.
El proyecto reserva 2.890 metros cuadrados para actividad comercial y terciaria. El bloque, de seis alturas, tendrá un patio interior y un pequeño torreón de cuatro plantas como «elemento singular» que recuerda a la arquitectura del Ensanche. La fachada irá retranqueada en algunos tramos y junto al edificio se habilitará una zona de esparcimiento de 2.260 metros cuadrados «abierta al parque de Sarriko».
El otro compromiso de la empresa es destinar 3,2 millones a la plaza situada junto al Conservatorio. El Ayuntamiento carecía de consignación presupuestaria para urbanizar la cubierta del parking que se construye en la zona. En el espacio libre, de 6.356 metros cuadrados, se instalará una plataforma madera que puede utilizarse «como escenario urbano», además de cuatro zonas de estancia, un aparcamiento para bicicletas y un área de juegos infantiles. La concejala de Urbanismo llevará al próximo pleno la modificación del Plan General. Los trámites se prolongarán durante un año antes de solicitar la licencia de obras.