Extraño filme, que se inscribe dentro de la lógica narrativa del melodrama pero echando mano de recursos expresivos tomados del 'thriller', 'Escondido', filmado con sobriedad bressoniana, describe un secreto que viene del pasado. El de un hombre que se siente espiado, acorralado, desmantelado, junto a su familia, lo cual da paso a toda un serie de situaciones angustiosas, mostradas a través de una peculiar planificación, sesgada, esquiva, a contracorriente, que desemboca en un despiadado ajuste de cuentas.
Esta misteriosa película del autor de 'La pianista' supone un paso adelante en la insoslayable filmografía del cineasta austríaco Michael Haneke, cuyos reconocibles protagonistas, burgueses placenteramente asentados en nuestra engañosa sociedad del bienestar, están carcomidos por dentro, por un pasado atroz, que ellos tratan de ocultar de forma inquietante. Las humillaciones familiares también están presentes en esta desapacible película, cruel como pocas, que forma ya parte de ese ramillete de excelentes títulos que pueblan nuestra cartelera de estrenos.
Galardonada con el premio a la mejor dirección y el de la FIPRESCI en el último Festival de Cannes, 'Escondido' no es en modo alguno un filme fácil o complaciente. Antes al contrario, puesto que se trata de una obra gélida que, aun siendo bastante hermética e inclinada a la abstracción, deja huella y remueve nuestra conciencia, gracias a su escueto rigor documental. Es un verdadero alarde de cine comprometido, donde la cámara parece sondear las almas.