A pesar del valor que puedan tener las 260 cajas guardadas en Salamanca, buena parte de los papeles sobre la Guerra Civil en el País Vasco se encuentran actualmente en el Archivo Histórico del Nacionalismo en Artea, gestionado por la Fundación Sabino Arana.
El Gobierno vasco en la República no generó una gran cantidad de documentación, ya que sólo funcionó durante ocho meses, entre 1936 y 1937. Sin embago, en Artea figuran cientos de cartas y otros documentos del Gobierno vasco con posterioridad a esas fechas, cuando ya se hallaba en el exilio. El PNV ya se ha compometido a depositar esos 'papeles' en el Archivo Nacional de Euskadi cuando se ponga en marcha en Bilbao.
A juzgar por los índices, los fondos de Artea son un festín para el historiador. En ellos se encuentran desde la invitación del embajador de la República en París al lehendakari Aguirre para una comida, hasta el contrato de arrendamiento de una villa en Hendaya a favor de Jesús María de Leizaola.
Entre los documentos se hallan también los relacionados con las gestiones del consejero de Asistencia Social, el socialista Juan Gracia, ante distintos comités británicos y franceses para la acogida de niños vascos.
El archivo nacionalista guarda papeles de otros partidos, como las actas de las sesiones celebradas por el Comité Central Socialista de Euzkadi los días 6,7, y 10 de julio de 1937.
Por último, cabe destacar los fondos referidos a la Falange Española Tradicionalista y de JONS, entre ellos, las cuentas mensuales de su organización en Francia entre 1941 y 1944, y avisos para los exiliados españoles que quisieran volver. También figura el permiso de los invasores nazis para que la Falange pudiera proyectar el filme 'Doña Francisquita' en Francia.