Un italiano con buena mano para los negocios es capaz de venderle hielo a un esquimal, y nunca mejor dicho tratándose en esta ocasión de los Juegos de Invierno. Se verá esta misma noche en la ceremonia inaugural de Turín y después en todos los actos de protocolo hasta la jornada de clausura: al margen de lo que pase durante los Juegos, Italia ofrecerá lo mejor de sí misma y se venderá de forma excelente.
La imagen será perfecta: Armani vestirá a los portadores de la bandera italiana, las chicas que llevarán los carteles de cada país lucirán modelos-escultura de Moschino y otro famoso diseñador, Lino Dainese, se ha encargado del símbolo de los Juegos, los patinadores de fuego. En las próximas dos semanas aparecerán hasta en la sopa y se trata de un equipo de ocho atletas, con monos rojos de superhéroe, gafas oscuras y un penacho de aparatosas llamas en la cabeza que atravesarán el estadio a 70 kilómetros por hora. Han sido bautizados como 'Chispas de pasión', algo que quizá suena mejor, y no a refresco setentero, como 'Sparkles of passion', tal como les han llamado en Italia con su habitual devoción por el inglés.
Lo cierto es que los patinadores 'flambeados', «símbolo de ritmo, pasión y velocidad», casi han eclipsado a las auténticas mascotas de los Juegos, 'Neve' y 'Gliz', dos muñecos mucho menos apolíneos, risueños y cabezones que no son obra de ningún italiano, sino de un diseñador portugués Pedro Albuquerque.
Todos compartirán protagonismo esta noche con la antorcha olímpica cuyo portador final, como es tradición, es una sorpresa. Pero en este caso será aún mayor porque en realidad aún no lo saben ni los propios organizadores, porque todavía no se han puesto de acuerdo. El comité organizador, el TOROC, tiene un candidato y el CONI, el comité olímpico italiano, propone otro. Ambos organismos se han llevado a matar en la preparación de los Juegos y a última hora de ayer seguían discutiendo. Han quedado hoy a las tres de la tarde para decidirlo. Los nombres que más suenan son los esquiadores Alberto Tomba y Stefania Belmondo, aunque quizá al final salgan juntos para que no se enfade nadie.
La llama, sin problemas
En la fiesta de esta noche participarán 3.500 voluntarios y 35.000 espectadores. Empezará a las 20.00 horas, aunque las puertas estarán abiertas desde las cuatro, para facilitar el paso por los rigurosos controles de seguridad. No obstante, otra de las incógnitas es si la misma antorcha llegará entera al estadio olímpico, vistos los precedentes y el anuncio declarado de los grupos de protesta de que intentarán boicotearla. La sagrada llama de Olimpia entró ayer en Turín, después de recorrer 11.000 kilómetros durante 62 días, y logró circular sin problemas, aunque es verdad que en el último momento se optó por evitar la plaza Sabotino, donde se apostaban los manifestantes.
Sin embargo, en toda la ciudad fue recibida con alegría. Los torineses participarán cada noche tras la entrega de medallas en la plaza del Palacio Real en un gran concierto de rock diario, con artistas como Ennio Morricone, Lou Reed, Ricky Martin, Jamiroquai, Duran Duran, Anastacia o Avril Lavigne. Son gratis, pero como las entradas están agotadas ya hay reventa. También esto es puro 'made in Italy'.