El Servicio Vasco de Empleo (Lanbide) tramitó el pasado año -el primero completo desde su puesta en marcha- 22.690 colocaciones, para lo que remitió a las empresas que ofrecían trabajo más de 115.000 candidatos inscritos en sus listas de solicitantes de una ocupación,
de sus listas de solicitantes, según datos facilitados por el propio organismo y por el Departamento de Empleo del Gobierno autónomo. Esa cifra representa apenas un 3% de los contratos registrados por el Inem Euskadi el pasado ejercicio (779.319). Sin embargo, su participación real en la intermediación del mercado laboral es superior, ya que la mayor parte de los contratos inscritos en las oficinas de la entidad estatal se produce sin su mediación.
Al acabar 2005, Lanbide tenía registrados en su base de datos un total de 131.614 demandantes de empleo, de los que más 102.000 eran parados y casi 30.000 estaban ocupados. Las cifras son claramente superiores a las del Inem -114.048 y 83.390 respectivamente al acabar diciembre- y duplican las estimaciones de paro del Instituto Vasco de Estadística (49.100). Ello se debe en buena medida a que el organismo no tiene sistemas avanzados de depuración de sus listas, que sí posee el Inem, y a que la encuesta de actividad del Eustat utiliza criterios diferentes para definir quién es un parado.
Lanbide tiene en la actualidad sólo tres oficinas abiertas al público: en Salvatierra (Álava), Basauri (Vizcaya) e Irún (Guipúzcoa). La más joven es la de Basauri, que fue inaugurada hace exactamente un año. Sin embargo, cuenta con otros medios humanos, institucionales e informáticos que le permiten dar cobertura a toda la comunidad autónoma, con decenas de centros colaboradores que tramitan solicitudes y ofertas de empleo y realizan acciones de asesoramiento sobre los desempleados. Sólo el presupuesto de la red de las tres oficinas, donde trabajan 14 personas, fue el año pasado de más de 1,2 millones de euros, según datos del departamento que dirige Joseba Azkarraga. Para el presente ejercicio está prevista la apertura de otros tres locales, uno por territorio.
Mujeres universitarias
Los demandantes de empleo inscritos en Lanbide son, sobre todo, mujeres -70.407 frente a 61.170 varones-, un colectivo que mantiene su mayoría en todos los tramos de edad, salvo en el de menores de 25 años; y en todos los niveles de estudio. En este último caso, es significativo que el número de mujeres con titulación universitaria que aspiran a un puesto de trabajo duplique al de los varones (22.744 frente a 11.806).
La geografía del paro en Euskadi que revelan los datos de Lanbide es la de las grandes aglomeraciones urbanas. Las comarcas que forman en Gran Bilbao suman casi el 40% de todos los desocupados, mientras que la Llanada Alavesa aporta un 13% y el área de San Sebastián, más de un 14%
El número de extranjeros registrados asciende a 11.596, de los que casi la mitad proceden de Latinoamérica (5.302) y más de 4.200 de África. El Espacio Económico Europeo aporta 1.067 demandantes de empleo.
Por otro lado, la gran mayoría de los inscritos en las listas de Lanbide -casi 127.000 personas- han fijado en 600 euros la retribución mínima por la que están dispuestos a trabajar. En el otro extremo de este listado están los 131 solicitantes que han puesto como condición percibir 1.500 euros o una cantidad superior para aceptar una ocupación.
En lo que respecta a la movilidad, sólo una pequeña parte -aproximadamente el 10%- está dispuesta a trabajar en cualquier punto de España. La mayoría opta por su comarca, provincia, comunidad autónoma u otras adyacentes. Dispuestas a irse a otro país europeo sólo hay 427 personas.