Argumentando irregularidades operativas y de construcción, el Ayuntamiento de Ciudad de México cerrará en cuatro días el hotel Sheraton María Isabel, que expulsó por orden de Estados Unidos a una delegación cubana días atrás. Simultáneamente, el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Dérbez Bautista, informó de que su Gobierno ha hecho saber, «de manera verbal» a la Casa Blanca la conveniencia de que revise su concepto de aplicación extraterritorial de las leyes, pues, en el caso de México, «no es permisible».
La exhaustiva inspección municipal descubrió que la majestuosa instalación, situada en una de las zonas más exclusivas de la capital, está construida sobre 3.000 metros cuadrados sin autorización oficial; tiene fallos en su sistema de seguridad, no cumple con las reglas en el estacionamiento y dos bares operan sin licencia. Un total de ocho anomalías que tardarán varios meses en subsanarse y que curiosamente no habían sido detectadas hasta ahora. La jefa gubernamental en el barrio Cuauhtémoc, Virginia Jaramillo, anticipó que el supuesto cúmulo de irregularidades implica «una clausura inmediata sobre la licencia».
Ley Helms-Burton
El hotel, que tiene seiscientos empleados y pertenece a la cadena Starwoods Hotel y Resorts Worldwide Inc, desalojó el pasado día 3 a dieciséis funcionarios y empresarios cubanos por órdenes de la Administración Bush con base en la Ley Helms-Burton, que prohíbe a empresas y ciudadanos americanos negociar o ayudar a cubanos. Los representantes del Gobierno de Fidel Castro mantenían reuniones con industriales estadounidenses del sector de la producción energética interesados en negociar con la isla.
La compañía hotelera, asentada en México hace cuarenta años, aseguró que su política es «no discriminar» a causa de la «nacionalidad o cualquier otra razón, y de siempre respetar las leyes donde se ubican sus establecimientos». Mientras, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) ofreció asesoría a los cubanos por si querían presentar una demanda penal.
Multa considerable
El Gobierno de Vicente Fox parece conformarse con sancionar al Sheraton María Isabel con el cierre y una multa considerable, para no enemistarse con Estados Unidos. Según el secretario de Gobernación (ministro del Interior), Carlos Abascal, «se violó la ley y vamos a aplicar los castigos correspon- dientes sin que eso implique un reconocimiento de que Washington violó nuestra soberanía».
También el titular de Exteriores refutó la afirmación de que las leyes estadounidenses se aplican a las corporaciones de ese país sin importar donde se encuentren. «El señor Bush está equivocado. Las leyes mexicanas son las que prevalecen en México y no vamos a permitir que sea de otra forma», manifestó.