El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska decidirá hoy si ordena clausurar la 'herriko taberna' de Usurbil donde, según un informe de la Guardia Civil, se reunió la cúpula de Batasuna el 19 de enero, dos días después de que el magistrado suspendiese las actividades del partido y prohibiese el congreso nacional del BEC el sábado 21 de enero.
El documento de los servicios antiterroristas concluye que, pese a la ilegalización en 2003 y a la suspensión total del pasado 17 enero, «Batasuna parece mantener sus actividades orgánicas». La Guardia Civil menciona como ejemplo el cónclave de Usurbil.
Dos agentes de la Guardia Civil camuflados y ubicados frente a la 'herriko taberna' de la localidad guipuzcoana comprobaron el 19 de enero cómo, «de forma discreta», se reunieron, entre las 16.00 y las 21.00 horas, al menos ocho de los líderes del partido. Entre ellos figuraban el coordinador, Joseba Permach, el portavoz, Arnaldo Otegi, el jefe de prensa, Juan José Petrikorena, y Pernando Barrena y Rufino Etxebarria. El informe, que detalla que llegaron y se marcharon por separado y en coches de su propiedad o de familiares, reconoce que la Guardia Civil recibió un chivatazo pero que no pudo usar cámaras en la vigilancia.
Agentes camuflados
El Servicio de Información explica que no pudo infiltrarse, por lo que desconoce el contenido de la reunión, aunque destaca que se celebró a dos días del congreso prohibido y el mismo día en que la Ertzaintza clausuró las sedes de Batasuna en Bilbao y San Sebastián. La Guardia Civil justifica su actuación en Usurbil y la remisión del informe por el contenido del propio auto judicial de 17 de enero, en el que Grande Marlaska mandó al Servicio de Información investigar la posibilidad de que Batasuna continuase su actividad y celebrara en otro lugar su congreso, así como localizar cualquier sede o local que sus miembros usaran para su trabajo orgánico, con el fin de clausurarlo. El documento desvela que agentes encubiertos realizan similares vigilancias en otras localidades del País Vasco y Navarra.
Grande Marlaska reunió ayer en su despacho a las acusaciones y defensas del sumario de Batasuna para conocer su postura ante el posible cierre del local de Usurbil. El fiscal Juan Moral solicitó al juez su clausura durante dos años mientras que la AVT y la asociación Dignidad y Justicia (DyJ) pidieron el cierre por cinco años.
La letrada de Batasuna Jone Goirizelaia compareció junto a los responsables de la asociación recreativa y cultural 'Aitzaga', propietaria del local, quienes indicaron que desconocían la existencia de la reunión porque tienen alquilado el bar a una tercera persona. Los comparecientes, según fuentes jurídicas, dijeron no conocer en persona a los dirigentes de Batasuna e incluso alguno de ellos añadió que si hubiesen sabido de la reunión no la hubieran permitido. El auto de suspensión de actividades ya advirtió de la posibilidad de acusar de colaboración con banda armada o de otros delitos a todo aquel que auxilie a Batasuna para que pueda continuar las actividades proscritas.