El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, precisó ayer que el Ayuntamiento «no ha dicho que no» a la concentración del Foro Ermua prevista para el próximo sábado 18 bajo el lema 'Por la unidad de España, por la igualdad y la solidaridad de todos', sino que ha invitado al colectivo a reconsiderar la ubicación elegida, la céntrica Plaza Moyúa, y sustituirla por la explanada de Botica Vieja. Azkuna insistió en que «no está dispuesto» a cerrar el tráfico «por muy sábado que sea» en uno de los puntos neurálgicos de la ciudad «desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde, como ellos pedían».
El máximo responsable del Consistorio bilbaíno, que leyó en rueda de prensa la carta que el área de Cultura ha remitido al Foro Ermua, subrayó que «no vamos a dejar meter un tenderete o un camión de catorce toneladas en medio de la plaza, porque la van a destrozar». De hecho, el Ayuntamiento no sólo pone la objeción de los impedimentos al tráfico rodado -que, según indica en la misiva, obligarían a suprimir quince líneas de autobús durante toda la mañana- sino también los previsibles daños en la zona ajardinada de la plaza «por la gran afluencia de público prevista».
El portavoz del PP en el Consistorio, Antonio Basagoiti, criticó la «cobardía» de los dirigentes nacionalistas por «atreverse a decir no al Foro Ermua, pero no a los etarras» y permitir «un homenaje a cuatro de ellos que volaron con su propia bomba en el barrio de Bolueta», celebrado en agosto de 2000. En su opinión, la petición de cambio de ubicación demuestra la «doble moral» de Azkuna, «que no pone pegas a que todos los viernes corten el tráfico los familiares de presos de ETA desde Albia hasta Moyúa en horario comercial».