El Instituto Cooperativo del Vino, la mayor sociedad de asesoramiento vitivinícola del mundo, presentó ayer en la segunda jornada de Vinomaq un método que pretende que se describan de forma objetiva los vinos y que «toda la cadena de producción, desde el productor al consumidor, use el mismo lenguaje», según el presidente de la Asociación de Enólogos de Rioja, Antonio Palacios.
El sistema lo explicó la enóloga Helena Teixidor durante un curso que impartió ante medio centenar de profesionales del sector. «Hay que crear unas referencias en aromas y gustos con un lenguaje común», dijo. Con la metodología se deja de un lado la parte subjetiva y «se hace una descripción técnica de un vino que pretende que todo el mundo esté de acuerdo sobre lo que percibe».
Ello permite, según Teixidor, «a los enólogos, a los compradores o a los que quieren hacer nuevas gamas posicionarse en el mercado de una manera objetiva».
El método hace posible que un consumidor pida un vino con unas determinadas características y se le pueda facilitar. No se trata de elaborar vinos a la carta, según el presidente de los enólogos riojanos, que explica que se escucharán en mayor o menor medida las indicaciones del consumidor en función del volumen de mercado que se persiga.
Dice Teixidor que los vinos más vendidos son los australianos que cuentan con «mucho volumen, poca acidez, intensidad tánica elevada, pero no tienen rugosidad, amargura ni sequedad».