Además de poner multas, los policías municipales también desarrollan otras funciones, algunas amables, como la recogida y gestión de obtejos perdidos, y otras más delicadas: control del consumo de drogas y alcohol en la vía pública, el 'top-manta' o las lonjas juveniles, lo que se conoce como Policía Administrativa. Unos 200 miembros de guardias urbanas de 50 municipios vascos participaron ayer en el primer congreso dedicado al tema en España, que se celebró en el auditorio del Museo Marítimo de Bilbao. La jornada, organizada por la Asociación de Jefes de Policías Locales de Euskadi, sirvió a los agentes para intercambiar experiencias, confesar secretos y unificar criterios. El alcalde, Iñaki Azkuna, inauguró la sesión animando a las policías locales a ganarse la «credibilidad» del ciudadano, «trabajando día a día con profesionalidad y rigor».
BOTELLÓN Y DROGA EN COLEGIOS
«Las niñas beben más»
La Policía Municipal de Vitoria identificó el año pasado a 87 menores consumiendo alcohol en la calle; 56 eran niñas y 14 de ellas tenían sólo 14 años. Además de kalimotxo, ingerían licores de mayor graduación. «Quieren colocarse rápidamente. Han quedado en una o dos horas y tienen que llegar alegres. Además, el efecto debe pasar rápido para que al llegar a casa sus padres no lo noten», apunta José Antonio Ferreiro, impulsor de la Policía de barrio y de las campañas contra el alcohol y las drogas en Vitoria.
En estos casos, identifican al menor y, al igual que la Policía Municipal de Bilbao, envían una carta a los padres para informarles y ofrecerles asesoramiento. A los bares que sirven alcohol a menores, la mayoría en el Casco Viejo, les aplican sanciones de 200 a 5.000 euros y cierres temporales más o menos largos en función de la edad de los consumidores, la reinicidencia y la graduación de la bebida. A más grados, mayor es la multa.
También han vigilado con agentes uniformados y de paisano 12 colegios, durante los recreos y a las entradas y salidas, para combatir el tráfico de drogas entre escolares. «Sólo por requerimiento del centro hemos actuado en el patio», confiesa. Entre los días 12 y 30 de septiembre de 2005 realizaron un control intensivo con 37 intervenciones. Descubrieron a 26 alumnos con hachís, seis con marihuana, cuatro con ambas sustancias y uno con cocaína, entre las once de la mañana y la una de la tarde. «A los chavales se les pone una multa de 300 euros y si la incautación se produce en horario escolar, se le conduce al centro y se mantiene una entrevista con el tutor».
LONJAS DE JÓVENES
«No puede haber 20 chavales sin baño»
Lleva 16 años como técnico de Drogodepencias en Portugalete. En 1997 se aprobó una ordenanza contra el consumo de alcohol en la vía pública. Entonces, predijo que los chavales se esconderían para beber. «El fenómeno de las lonjas» le ha dado la razón.
Han conseguido que 26 de los 63 locales registrados funcionen sin problemas gracias a una dura y larga «negociación» con los chavales, los vecinos y los propietarios... «No pueden estar 20 chavales sin cuarto de baño ni pagar dos meses de fianza para que les alquilen uno. Hay auténticos usureros que se aprovechan de los jóvenes y vecinos que quieren silencio total y eso, ni en el monte», señala.
«Lo que queríamos saber es qué pasa dentro de las lonjas con las drogas, las prácticas sexuales de riesgo, si se quedan dormidos en coma etílico...». 647 jóvenes usan estos lugares. El Consistorio llegó a cerrar 16 persianas en apenas un mes. Lo que más les sorprendió entonces fue que los afectados no protestaron, simplemente «lo asumieron y fueron a buscar otra».
«El ruido vulnera derechos básicos»
La Policía Administrativa debe intervenir cuando entran en colisión derechos. España es el segundo país más ruidoso del mundo después de Japón y a, juicio del letrado del Ayuntamiento de Basauri, esto puede «vulnerar derechos fundamentales como la dignidad o la integridad física y moral». «Cuando un vecino llama a las tres de la mañana hay que tomarle en serio. Ha habido condenas a Ayuntamientos por inactividad ante bares que inclumplen la ordenanza de ruidos».
El abogado apela a «las formas» y recomienda a los agentes levantar actas cuando acudan a una lonja por quejas vecinales, identificar a los chicos, describir el interior y, si es el caso, colocar un precinto. «Si no, la pueden alquilar otros chavales y vuelta a empezar». En los 14 locales cerrados en Basauri, no ha habido recursos ni alegaciones.
En el turno de preguntas, un interviniente apuntó que hay lonjas en polígonos industriales denunciadas por establecimientos hosteleros. También se debatió sobre cómo actuar si los chavales no abren la puerta. Los policías concluyeron que el uso de la fuerza sólo multiplicaría los problemas.
'TOP-MANTA'
«La piratería está relacionada con el crimen organizado»
La piratería empezó a convertirse en un gran negocio a partir del verano de 1999. En 2003 alcanzó en España su mayor pico con un 25% del mercado copado por copias ilegales de discos o películas. En estos años, la Sociedad General de Autores y Editores ha intentado concienciar a la sociedad y en particular, a los cuerpos policiales, de que «la piratería es un delito y que está relacionada con el crimen organizado». El Código Penal castiga el 'top-manta' con penas de seis meses a dos años de cárcel.
El jefe de la oficina de Defensa de la Propiedad Intelectual de la SGAE, Manuel de Benito, pidió a los guardias reunidos ayer en Bilbao «que se involucren algo más» y se comprometió a ofrecerles cursillos de formación para distinguir un cedé pirata de un original. En opinión de De Benito, la proliferación de manteros y mochi- leros, se debe a dos factores: la revolución de la copia tecnológica en formato digital y la «pasividad de la administración», que lo consideraba un problema menor. «Dos detenidos por el 11-M tenían antecedentes por piratería. La Audiencia Nacional ha investigado si financiaron con ello el atentado», desveló.
La «sensibilidad» policial, especialmente de los cuerpos locales, ha permitido incautar en 2005 más de cuatro millones de cedés piratas y realizar 15.000 operaciones. «En Bilbao también ha dejado de crecer espectacularmente este negocio, pero no ha descendido tanto como esperábamos», denuncia.
OBJETOS PERDIDOS
«El 'hallador' puede exigir un premio»
La Guardia Municipal de San Sebastián ha recibido un premio de calidad por su tratamiento del hallazgo de objetos perdidos. Su jefe, Mikel Gotxón Santamaría, contó que su interés comenzó hace 16 años gracias a una armónica. Un amigo encontró el instrumento y lo entregó en una comisaría con la esperanza de que si el dueño no se presentaba, se lo devolvieran. Pero el objeto desapareció. «Nunca me había sentido tan abochornado», confesó Santamaría. Al margen de anécdotas, el mando advirtió de que si los policías no cumplen el procedimiento de devolución y registro a rajatabla «pueden incurrir en responsabilidades penales, como apropiación indebida o prevaricación. Y he visto pocos sitios donde se gestione bien». Además, «la gente agradece cuando le llaman para decir que el DNI que ha perdido está allí. Es un trabajo importante para mejorar nuestra imagen».
El año pasado en San Sebastián recogieron 16.000 objetos perdidos, de los que el 62% fueron devueltos. Entre ellos, dos paraguas de media al día, 3.171 llaves y más de 22.000 euros. «Una señora entregó un bolso con 12.000 euros abandonado en un autobús. El propietario le regaló una parte del dinero y un décimo de lotería en agradecimiento». «El 'hallador' (así se conoce a quien encuentra algo) tiene derecho a exigir un premio, aunque la mayoría renuncia», desveló Santamaría.
Si no son reclamados, se devolverán a quien los depositó al cabo de dos años tras la segunda publicación, o bien serán subastados. En el caso de los documentos personales, la Policía local intentará localizar al titular por teléfono, correo, transporte urgente o a través de consulados y embajadas, si se trata de un extranjero. La ropa se dona a Cáritas, las gafas a una ONG y los teléfonos móviles se destruyen al entender que pueden contener datos del propietario.
Manuel de Benito. Sociedad General de Autores y Editores.