DE CUANDO EN CUANDO OLMO En nuestra villa tenemos tres personajes (o mejor dicho dos personajes y un santo) que no están colocados a la altura que se merecen según opina un servidor y algunos otros villanos que han tenido la gentileza de ofrecerme sus opiniones.
En primer lugar citaremos el monumento a Unamuno, el que yo he bautizado con el calificativo de 'pirulí'; esa columna de estilo Corintio en cuyo extremo se ha colocado la cabeza de don Miguel. Una cabeza de bronce de gran valor artístico, hecha para adornar alguna repisa pero no para ser colocada en lo alto de una columna como si se tratase de una picota. Y si creen que exagero lean ustedes el significado de la citada palabra. «Picota: Columna de piedra donde se ex-ponía públicamente la cabeza de los ajusticiados».
En segundo lugar citare la opinión de unos buenos amigos que me comentaban el caso de ese magnifico monumento que Bilbao erigió en honor de doña Casilda de Iturrizar, viuda de don Tomás J. de Epalza, como reconocimiento a su generosa labor, repartiendo su cuantiosa fortuna en obras benéficas, hospitalarias y culturales por toda la villa.
El monumento tuvo un emplazamiento de honor en la plaza de Moyua y allí estuvo hasta que fue desplazado por una fuente, para colocarla en el centro de esa plaza de la pérgola del Parque, que gracias a Dios lleva su nombre. Un lugar que también tenia su categoría honorable, y del que también fue desplazado para colocar otra fuente. Ahora, el citado monumento a doña Casilda lo podemos ver en el final del parque, un lugar que en opinión de estos amigos míos no está a la altura que se merece su figura.
Y por último, citaremos a la imagen del patrono de la villa el señor Santiago, una magnífica talla en madera que estuvo colocada en el lógico lugar de honor en la columna derecha junto al altar y que ahora, después de la perfecta restauración que se ha hecho en nuestra catedral, ha sido colocada encima de una puerta, como si en vez de ser el santo patrono del templo y de nuestra villa, fuese un empleado de fincas urbanas.
Tres temas que podrán ser mas o menos razonables o razonados, pero que no dejan de ser comentables.