El TAU Cerámica recibe esta tarde al Estudiantes a cinco días vista de su estreno en la Copa del Rey, primer título importante de la temporada que se pone en juego. Un examen de máxima exigencia ante un conjunto, el estudiantil, que ha despertado desde la llegada al banquillo de Pedro Martínez. El regreso del técnico catalán tras su efímero paso por el Buesa Arena añade, si cabe, más alicientes al duelo.
La trayectoria más reciente de los baskonistas indica que en su feudo no hay equipo que le tosa. La 'era Velimir Perasovic' refleja diez triunfos en otros tantos partidos sumando los de ACB y Euroliga. Por tanto, quizá este encuentro no sea tan relevante de cara a analizar las sensaciones azulgranas, ya que casi se ha paseado en sus últimos envites en el recinto de Zurbano.
Sí debe servir, por contra, para medir su estado de forma. El viernes ante el DKV Joventut será un enfrentamiento a una sola carta, la de la victoria para pasar a semifinales y jugarse, ante el Barcelona o el Real Madrid, una plaza en la final del domingo. La asignatura pendiente sigue estando lejos de Vitoria, algo que por ahora no favorece a los baskonistas, si bien es verdad que la Copa se juega en campo neutral.
Tras perder el liderato la anterior jornada por el fiasco de Girona, el Baskonia está obligado a ofrecer su mejor cara. Las lagunas de las que habló Perasovic tras la victoria sobre el Estrasburgo -especialmente por la intermitencia de alguno de los jugadores- no tienen que repetirse porque el Estudiantes va a aprovechar cualquier resquicio para prolongar su particular romance con el Buesa Arena de campañas recientes.
Estadísticas diferentes
En sus últimas seis visitas, ha vencido en cuatro. Mención especial se merece la intensa rivalidad que protagonizaron en la temporada 2003-04. Los estudiantiles ganaron en la fase regular y en dos de los tres duelos del 'play off'. En el quinto partido de la serie se imponía por 84-97, lo que le valió acceder a su primera final en la historia de la ACB.
El TAU se va a encontrar enfrente, además, a un cuado colegial que parece haber iniciado el despegue definitivo. El cambio de entrenador y la confirmación de que Carlos Jiménez -objeto de deseo del catalán cuando llegó a Vitoria- seguirá hasta el final de la temporada se han convertido en el auténtico revulsivo de los madrileños. Eso sí, cara a cara estarán el mejor ataque de la competición -personalizado en el TAU con 85,1 puntos de media por partido- y la peor defensa -protagonizada por el Estudiantes con 84,37 puntos encajados de promedio-.
Números que reflejan las diferencias teóricas que separan a ambos. Aunque con el mencionado Jiménez centrado en el juego, con la dirección de Azofra y Rodríguez y la aportación de puntos de McDonald, Jasen y el vitoriano Iturbe, el Estudiantes parece otro equipo. Sólo cabe esperar que un partido completo del TAU sea el mejor preludio de cara al inminente 'torneo del k.o.'.