Las banderas de Euskadi y el Sáhara se unieron ayer bajo un mismo mensaje: «Alimentar una esperanza». Distintas asociaciones e instituciones del País Vasco, en colaboración con Euskal Fondoa, organizaron ayer la II Caravana Vasca con el Sáhara, que partió de Bilbao a las 14.00 horas hacia los campamentos de refugiados de la zona occidental. El objetivo: «ayudar a una población que vive en condiciones extremas de pobreza».
Gracias a aportaciones que muchas veces carecen de nombres y apellidos visibles, la explanada de Zorrozaurre se convirtió ayer en un auténtico almacén de provisiones. Desde el pasado mes de noviembre, la organización ha logrado reunir un total de 300 toneladas de azúcar y atún, productos higiénicos y equipamiento mecánico para la construcción de gasolineras, así como 45 vehículos por valor de 150.000 euros. Entre ellos, 8 trailers, 5 todoterrenos, 4 furgonetas y 13 coches de la Ertzaintza, cuyo próximo destino será el parque móvil de la Media Luna Roja Saharaui.
«Con esta iniciativa queremos denunciar una situación injusta que cada día que pasa se ve más agravada», expresó la concejal de Mujer y Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento, Carmen García. Las últimas noticias recibidas de la zona no dejan lugar a dudas. «Tienen comida sólo hasta marzo y las medicinas ya se les han agotado», señaló García.
Más de 200.000 personas viven en campamentos de refugiados como el de Tindouf y uno de los miedos de la población saharaui es que los planes de emergencia puedan, en ocasiones, quedarse sólo en una ayuda puntual. En este sentido, el viceconsejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco, Fernando Consuegra, hizo especial hincapié en «la necesidad de que este mensaje lleve inscrita la palabra sostenibilidad. Debemos adquirir un compromiso permanente porque no sólo se trata de la vulneración de los derechos humanos, sino también de los políticos».
«Situación difícil»
El delegado del Frente Polisario en Euskadi, Mohamed El Mamun, fue más allá en sus declaraciones. «Estamos en una situación difícil debido a la intransigencia de Marruecos y a la pasividad de la ONU. Quieren utilizar el arma del hambre para doblarnos pero, gracias a vosotros, podremos seguir adelante», expresó.
El Parlamento vasco ha aprobado por unanimidad una declaración institucional en la que se condena la ocupación de Marruecos y se apoya el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Con este escrito como referencia, Bergara acogerá el día 25 una fiesta en honor al 30 aniversario de la República Árabe Democrática. Según explicaron, «porque las reivindicaciones justas merecen ser recordadas».