Apasionante, apasionados
 Montserrat Lluis
Ni Woody Allen, ni George Clooney, ni Isabel Coixet. Si existe un guionista merecedor de un oscar, ése es el destino. Hay que ver las historias que se le ocurren, tan increíbles y mágicas como Harry Potter; pero reales. El romántico es su género favorito; la casualidad, su técnica más hábil de arranque argumental y las estrellas las emplea como decorado antes que para el reparto. Busca actores de los más normales, como vosotros, como yo, como Marta y Pedro que, con su historia de amor, no han ganado una estatuilla, pero sí un fin de semana en un parador de cuatro estrellas, con desayuno y glamour incluidos. Había más de veinte nominados, cuyos apasionantes y apasionados relatos publicamos hoy en la página siete. Pero el azar, que viene a ser tan caprichoso como la casualidad y tan ciego como el amor, ha querido que fueran ellos. Aunque su película ya ha tenido final feliz, continúa y continuará en el hotel que elijan. Seguro que, en este caso, segundas partes serán buenas. Enhorabuena por su amor. Y por el vuestro.
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