Aunque parezca un milagro, el Real Madrid confianza en remontar el histórico 6-1 que le endosó el Zaragoza la semana pasada. Los blancos apelan a la épica y a la historia para dar la vuelta a una más que complicada eliminatoria en el Santiago Bernabéu (21.00 horas, PPV).
En condiciones normales, los locales eludirían este particular desafío mientras que los visitantes ya se verían con los dos pies en la final. Sin embargo, la campaña realizada por los blancos ha surtido efecto desde el mismo momento en el que acabó el primer asalto, y todo apunta a que el estadio madrileño rozará el lleno.
El espíritu de Juanito, el miedo escénico, de Santillana, de Gento, de Stielike... Éstos ingredientes han envalentonado a los blancos aunque no pocos aficionados locales afirmen que se trata sólo de vender humo.
«Moriremos»
Sin embargo, el entrenador local, que no podrá contar aún con Raúl, pero sí con Guti y Roberto Carlos, dio muestras de su confianza en conseguir la proeza. «Soñamos con una noche grandiosa. En Zaragoza cometimos errores, pero no se puede olvidar lo que estamos haciendo. Moriremos en el terreno de juego, es nuestra obligación», enfatizó ayer Juan Ramón López Caro, que mantendrá su habitual esquema táctico en busca de la machadas.
Salvo la ausencia obligada por lesión del ex madridista Savio, el Zaragoza llega con todas sus armas; sin guardarse nada pensando en la final. «Lo primero que hay que hacer es centrarse en el partido de esta noche», aseguró el técnico Víctor Muñoz cuando se le recordó que Cani y los centrales Milito y Álvaro están a una tarjeta de la suspensión.
De todas formas, los visitantes se muestran cautos, respetan muy mucho la calidad del adversario, llegan con gran humildad, pero creen que también pueden ganar en Chamartín. Y es que sólo un histórica proeza blanca les apartaría de la final.