Abel Barriola, tras seis meses en las tenebrosas salas de la enfermería, emergió ayer con fuerza en el Beotibar de Tolosa. La prueba no era fácil después de tanto tiempo sin tomar contacto con los frontones y con una operación acuestas de gran envergadura, realizada en la Clínica Universitaria de Pamplona. Sin embargo, pasó con nota alta la revalida de su reaparición.
Tuvo como compañero en los cuadros llamados de la verdad a Miguel Capellán. Y sus rivales fueron, Patxi Eugi y Laskurain. Después de 67 minutos de partido, exigente y peloteado, terminó doblegando a sus rivales, 22-13. Logró cinco tantos de sendos derechazos al fondo de la cancha y una cortada.
Capellán sumó cuatro tantos de saque, mientras que, Patxi Eugi, no se estrenó. Hubo empate (1-1) y el marcador ya siempre fue cosa de los vencedores: 1-7, 8-17, 11-20 y 13-22. Barriola, una vez finalizado el partido, se mostró satisfecho de su rendimiento. «He quedado muy contento de mi juego y la mano me ha respondido muy bien».
Su empresario, Fernando Vidarte, se desplazó hasta el recinto de la villa guipuzcoana para comprobar desde las gradas las evoluciones de su pelotari. Su disección de la actuación del de Leitza fue muy positiva. «Abel ha jugado muy bien, ha tocado la pelota con fuerza con ambas manos, y físicamente le he visto como un tiro».