El grupo Construcciones Navales del Norte (CNN) y el que lidera
Astillero Zamakona mantienen su puja por hacerse con La Naval al abordarse la recta final de la privatización de los centros de Izar, sociedad que se encuentra en proceso de liquidación. Fuentes de ambos consorcios confirmaron ayer que han presentado ofertas vinculantes ante la Sepi para quedarse con la planta de Sestao. Sus planes técnicos e industriales fueron abiertas ayer. Gamesa, la otra compañía vasca interesada en el proceso, que aspiraba a quedarse con la fábrica de motores de Manises, se ha retirado al no formalizar una propuesta definitiva.
A falta de menos de dos meses para que se produzca la adjudicación final -previsiblemente, a finales de marzo- son ocho grupos los que mantienen su interés por los restos del grupo público de construcción naval: los astilleros de Sestao, Gijón y Sevilla, y la fábrica de Manises.
Fuentes de la Sepi confirmaron ayer que existen propuestas para todos los centros y la retirada de Gamesa, sin más precisiones. De esta forma, quedarían ocho aspirantes, repartidos de la siguiente manera: por La Naval pujan CNN y Zamakona; por Juliana, de Gijón, Eurogrup, Vulcano y CNN -el único consorcio que realiza ofertas por dos plantas-; por Sevilla, Aintec Bahía, Astilleros de Huelva e Hispalia Naval; y por la factoría de Manises el único interesado es Ros Casares.
El problema
La ausencia de una propuesta global por las cuatro instalaciones complica el cumplimiento del pacto suscrito por la sociedad estatal y los sindicatos, que recoge explícitamente ese requisito. Aunque el presidente del organismo público subrayó la pasada semana que habría que asumir la realidad y hacer frente a ella, las centrales no ven las cosas de la misma forma. En concreto, un portavoz de UGT denunciaba ayer que, si no se cumplen las condiciones pactadas, su organización no firmará el acuerdo final de privatización. Además, advertía de que no va a renunciar a que un 'holding' se haga cargo de las cuatro plantas ni a que la Sepi tenga una notable participación en él. Incluso ya tiene pensada la vía que se puede utilizar: la de su sociedad de capital riesgo.
Muy poco es lo que ha trascendido sobre las propuestas vinculantes, cuyo apartado económico no se conocerá hasta el próximo lunes. No obstante, fuentes del sector apuntaban ayer, incluso antes de abrirse los sobres con los planes técnicos, que ninguna de ellas contempla el mantenimiento de las plantillas actuales, lo que en principio abocaría a un nuevo ajuste laboral en las factorías afectadas, que se han visto reducidas a un millar de trabajadores aproximadamente. Algunas ofertas incluirían la salida de los trabajadores de más edad y la incorporación de otros más jóvenes.
Contratos
Fuentes del grupo Sidernaval, que comanda Zamakona, indicaron que su oferta ha puesto el énfasis en el empleo y que no incluye, al contrario que otras, carga de trabajo al considerar posible conseguirla sin grandes problemas si se queda con La Naval, dada la actual situación del mercado mundial.
Los mismos medios cercanos al astillero, que se retiró durante 48 horas del proceso de compra al sentirse en algún momento como un «mero comparsa» en el proceso de privatización por supuestos favoritismos hacia CNN, señalaron que la Sepi remitió ayer a todos los aspirantes un documento en el que reiteraba su neutralidad en la adjudicación y las condiciones de transparencia de la operación.
A partir de ahora, se abre un plazo de cinco días en el que los participantes en la puja podrán subsanar errores de sus propuestas. Los documentos finales se incorporarán a la oferta económica, ya entregada el pasado viernes, que se conocerá el próximo lunes. El siguiente paso será el análisis de las ofertas por la Comisión de Liquidación de Izar, que las pasará, con sus recomendaciones, al Consejo Consultivo de Privatizaciones. Finalmente, será el Consejo de Ministros quien tome la decisión definitiva.