Los problemas de estacionamiento no son siempre sinónimo de venta asegurada de parcelas públicas. El barrio bilbaíno de Rekalde es la prueba más reciente. La promotora adjudicataria de las obras de construcción del parking de Uretamendi-Betolaza ha rechazado llevar a cabo este proyecto debido a la falta de demanda en la compra de plazas, cuyo precio por unidad ascendía a 16.100 euros.
El Ayuntamiento tenía prevista la excavación de un aparcamiento en la parte alta del barrio que diese cobijo a un total de 176 vehículos. Las peticiones vecinales eran claras. No obstante, según explicó el concejal responsable de este área, Ibon Areso, «a pesar de las dificultades que puedan encontrar a diario con sus coches, las cosas no salen siempre como se espera». Para evitar riesgos económicos, el Consistorio se decantó por ofrecer a la empresa contratista la posibilidad de comercializar las futuras parcelas de esta zona antes de iniciar los trabajos de construcción. «No podemos jugar con el dinero, que en muchos casos viene de créditos bancarios, y encima, aventurarnos a que la oferta quede al final desierta», expresó Areso. En este sentido, se solicitó a las personas interesadas el adelanto de una señal que rondó los 500 euros, mediante la cual se comprometían a su posterior compra. Pero hace cuatro meses, con todas las operaciones ya cerradas, la demanda no cubría aún las expectativas.
Una treintena
De las 176 plazas que ofertaba el parking, sólo se adquirieron una treintena. «Cabe destacar, además, que parte de los que reservaron pertenecían a la parte baja del barrio, en lugar de a la zona en la que se iba a ubicar», apuntó el responsable municipal. Una cifra que dista lejos del 40% que el Ayuntamiento había establecido como venta mínima y que, en caso de no alcanzarse, permitía a la promotora renunciar a su construcción. Tras una pequeña prórroga, la contrata ha decidido finalmente rechazar el proyecto y devolver la fianza a aquellos que se interesaron por una parcela. «Está claro que al factor monetario se une el hecho de que los ciudadanos todavía prefieren aparcar en superficie», justificó Areso.
No obstante, el Ayuntamiento de Bilbao iniciará hoy la primera fase de las obras de construcción del nuevo parking de la calle Carmelo, en el barrio de Santutxu , cuya conclusión está prevista para 2007. El estacionamiento dispondrá de un total de 306 plazas, 156 para residentes y 150 para rotación, distribuidas en cuatro plantas.