El pasado 3 de febrero nos trasladamos junto con el Athletic a Málaga, fuimos ilusionados y con la esperanza de que el viaje fuera positivo en todos los sentidos. Resultó que sólo una parte fue agradable; una parte importante diría yo, la humana, ya que empezando por el equipo técnico y siguiendo por los propios jugadores, nos demostraron que son personas agradecidas y dispuestas a satisfacer a toda una afición que les esperaba lo mismo en el aeropuerto como en el propio hotel donde se alojaban, para sacarnos fotos con ellos (tenemos 2 carretes de 36 y camiseta del partido incluida). Nos dejamos las gargantas en el campo, y a ellos eso les consta, ya que a la vuelta, en el aeropuerto de Málaga, uno de los jugadores nos lo confirmó: «Ya se os oía, ya», nos dijo. Intentamos animarles en todo momento, incluso a la vuelta, teniendo en cuenta el desánimo visto el resultado, pero a nosotros nos queda el buen recuerdo de haber podido estar tan cerca de ellos y que ellos respondieran como esperábamos. Creemos que la afición debe estar ahora más que nunca con el Athletic y no hacer leña del árbol caído, que no nos beneficia a nadie y menos a los jugadores. Gracias, Athletic.