Un humor a la brocha gorda -y nunca mejor dicho- preside la realización de 'Esta abuela es un peligro 2', comedieta de regusto inequívocamente americano, cortada a las medidas del caricato Martin Lawrence, el policía transformado de nuevo en opulenta anciana, dispuesta a desenmascarar a un 'hacker' que amenaza la seguridad nacional. Destinada, en principio, al mercado de su país de origen, lo cierto es que la cinta está teniendo un significativo éxito también en España, como lo demuestran las cifras de recaudación durante sus dos primeras semanas de exhibición.
Exitosa secuela comercial, por tanto, aliñada con los habituales golpes de efecto a cargo de la oronda abuela en cuestión, al tiempo que se insertan la tira de homenajes a estrellas mediáticas afroamericanas, como Tupac Shakur y Oprah Winfrey, entre otras. Repleta de tópicos y personajes estrafalarios, 'Esta abuela es un peligro 2' se convierte en una tontísima y recalentada parodia yanqui que, curiosamente, no le hará perder su clientela habitual al bueno de Martin Lawrence.
Como era de prever, el maquillaje, los disfraces son las verdaderas estrellas de este carnavalesco desfile de 'monstruos', sobre todo por lo que respecta al picajoso protagonista de 'Condenados a fugarse', 'Nada que perder' o 'Dos policías rebeldes', convertido desde hace tiempo en la dudosa alternativa humorística de Eddie Murphy, aunque, a decir verdad, su comicidad estaba ya presente en el personaje de 'Señora Doubtfire', representada por Robin Williams.