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Miércoles, 15 de febrero de 2006
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DEPORTES
ATHLETIC
Lamikiz lanza un mensaje de serenidad y arenga al equipo para ganar al Racing
El presidente se reunió veinte minutos con la plantilla a la que pidió que tenga la «cabeza alta» y convenció de que la salvación es posible
PREOCUPADO. Lamikiz pasea junto a Eukeni Olabarria por la parte alta de Lezama. / BERNARDO CORRAL
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La agobiante situación clasificatoria que atraviesa el Athletic, nunca antes conocida en su centenaria historia, llevó ayer a Fernando Lamikiz hasta el vestuario de Lezama. El máximo dirigente rojiblanco transmitió a la plantilla su total apoyo y el de su directiva en este complicado trance. Asimismo, dejó clara su absoluta confianza y su optimismo acerca de la capacidad del grupo bilbaíno para enderezar el rumbo y, por tanto, salvar la categoría debido a que sólo se encuentran a tres puntos de la permanencia.

Desde que empezaron los problemas en la tabla, todos los estamentos del club han reclamado unidad para huir de la quema. De esta manera, el presidente rojiblanco, acompañado de Eukeni Olabarria uno de sus directivos de mayor confianza, evidenció ayer esta cercanía con su visita antes del primer entrenamiento de la semana. Durante el tiempo que estuvo en el vestuario, Lamikiz trató de convencer a la primera plantilla de que tiene el potencial suficiente para abandonar los puestos de descenso. Es decir, a falta de quince jornadas para el final de Liga, les arengó y les intentó hacer ver que cuentan con la capacidad suficiente para, en primer lugar, tumbar al Racing el próximo domingo (17.00 horas, PPV) en un encuentro que puede marcar el futuro del Athletic. «Hay que jugar con la cabeza alta», les alentó.

En esta reunión, que duró alrededor de 20 minutos, el abogado de Busturia no fue el único que tomó la palabra. También varios jugadores intervinieron para dar a conocer sus impresiones. Es más, el mensaje de serenidad y optimismo lanzado por Lamikiz ha calado entre los futbolistas. «Estos detalles son buenos ahora que necesitamos la ayuda de todos», agradeció Joseba Etxeberria, segundo capitán del equipo.

Otras visitas

El dirigente rojiblanco no acostumbra a pasarse por el vestuario de Lezama. Al menos, no suele hacerlo de manera pública como ayer. La primera ocasión en la que Lamikiz, como presidente, entró en la caseta de Lezama fue quince días después de ganar las elecciones el 10 de septiembre de 2004. Entonces, con el equipo a punto de afrontar la vuelta de la UEFA ante el Trabzonspor con un resultado en contra (3-2), el abogado de Busturia trasladó a los jugadores su aliento para resolver esta ronda. Lo logró. De paso, aprovechó para darles cuenta de la comprometida situación económica del club.

De forma más reciente, el presidente acudió a Lezama en octubre -22 días antes de la destitución de Mendilibar- para pedir calma y unidad , además de para tranquilizar al vestuario cuando cayó por primera vez en los puestos de descenso. Ahora, cuatro meses más tarde, Lamikiz, que tras charlar con los jugadores paseó junto a Olabarria por las instalaciones de Lezama durante un cuarto de hora, repitió sus consignas.

Y la plantilla ya ha interiorizado el mensaje. De hecho, Etxeberria se mostró «convencido» de que ante el Racing van a empezar a respirar. «Vamos a sacarlo y va a ser a partir de este domingo», proclamó el atacante rojiblanco «deseoso» de variar la dinámica de resultados que persigue a los bilbaínos. «Cuando cambie vamos a coger confianza», aseguró.

De esta forma, el guipuzcoano, que afirmó que los jugadores son los «principales culpables», desechó hacer cálculos sobre los partidos a ganar. «Hay que afrontar el próximo como si se acabase la Liga y estamos obligados a ganar», recomendó. También Lacruz lanzó un consejo: «La situación es difícil, pero si continuamos con la sensación de pesimismo nunca saldremos de ahí abajo», incidió el navarro.



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