En la página 4, 'Ciudadanos', de EL CORREO, de 11 de Febrero, aparece un artículo que titulan 'Situación límite'. Esta noticia, dice: «Una eibarresa, obligada por un embargo a abandonar el lunes la casa que habita con sus dos hijas menores, dice que no tiene donde ir».
El lunes, día 13, a las 11.00 horas, el juez determinó no llevar adelante el desahucio por motivos de humanidad. Me alegro y aplaudo al juez. Me encantaría que Arrate solucionara este problema.
Sin embargo, el artículo ha provocado en mi sensaciones de malestar. Arrate está modificando hechos y creando una figura de 'padre abandonador' que no se ajusta a la realidad. Esta figura es falsa. Absolutamente falsa.
Arrate hace ciertas referencias:
Dice que va a tener que abandonar «la casa que fue suya hasta que las deudas de su esposo la hipotecaron». Vamos a ver: la casa sería de ambos, porque fue con los ingresos de la empresa de su esposo con lo que se compró. ¿Va a resultar que los ingresos de la empresa del esposo son comunes y las deudas sólo del marido!
Arrate dice, que «hacía su vida y llegó un momento en que nos tenía totalmente abandonadas». Esto es absolutamente falso. Su ex-esposo no abandonó a nadie, y menos a sus hijas. Ambas han sido atendidas por este 'esposo abandonador' de forma ejemplar.
Este 'esposo abandonador', ha asistido a consultas médicas, reuniones de ikastola, etc. etc., de sus hijas siempre. No solo de la hija discapacitada, sino de ambas.
Este 'esposo abandonador', iba a trabajar a poner en marcha los hornos de su empresa a las seis de la mañana y venía sobre las ocho, para llevar a sus hijas a la ikastola. Esto era muy habitual.
Este 'esposo abandonador', ha pagado hasta un 166% de lo que impuso pagar el juez, además de comprar la mayoría de la ropa a sus hijas, pagar ikastolas, etc., etc., y también piscinas y logopedas de la hija discapacitada, hasta que se ha hecho cargo de estos gastos la ONCE.
Jamás ese 'esposo abandonador', estuvo lejos de sus hijas ni de otros familiares, como cuando la madre de Arrate tuvo un accidente y tuvo que llevarle a Mendaro. Entonces, el matrimonio ya vivía separado.
Recibe 300 euros, que fue lo que estimó el juez, de su suegro ó de quien sea, pero los recibe. Antes recibía más de lo establecido y sus hijas, al igual que hoy, siguen recibiendo dinero en sus cuentas corrientes personales.
Arrate, denunció a su marido por malos tratos físicos. Todos los que conocemos a su ex-esposo no nos lo creemos. De hecho, el caso fue archivado.
En una de las ocasiones que las crías estuvieron con su 'padre abandonador', éste no pudo entregar las niñas el día que las tenía que entregar. La nevada había impedido que hubiera posibilidad de trasladarse. El 'esposo abandonador', demostró que no había podido moverse de donde estaba por la nieve, pues los billetes de RENFE estaban emitidos con días de antelación. Fue acusado de «secuestrar a sus hijas» por parte de Arrate. Existen otro montón de situaciones similares que un grupo de gente las hemos vivido.
Me alegro de que la situación del desahucio se haya salvado y espero que Arrate llegue a solucionar este problema. Sin embargo, no puedo consentir, que ponga como 'esposo abandonador', a su ex-esposo, porque no es el caso ni lo ha sido, ni lo va a ser nunca.