Los niños con cáncer también sueñan. Sueñan con superar su enfermedad. Algo que, con los tratamientos adecuados, es posible en el 75% de los casos. Aurora Navajas, jefa de Oncología Pediátrica del hospital de Cruces mantiene que el cáncer una dolencia «que se puede convertir en crónica» y, por ello, es importante realizar «un esfuerzo común para que el niño con cáncer se integre como cualquier otro. Porque estos niños tienen que sobrevivir con la mayor calidad de vida posible».
Hoy se celebra el Día Internacional del Niño con Cáncer, un mal del que se diagnostican entre 50 y 55 nuevos casos al año en el País Vasco. Bajo el lema 'Mejoremos su futuro', la Federación Vasca de Padres de Niños con Cáncer (Umeekin) ha presentado una guía bilingüe, editada por el Gobierno vasco, dirigida a los familiares y al profesorado titulada 'Educar a niños y niñas con cáncer'. Además, ha publicado su noveno manifiesto, en el que solicita que todos los niños sean tratados en Unidades de Referencia de Cáncer Pediátrico -en Euskadi existe una, en Cruces-; la atención social y psicológica desde el momento del diagnóstico tanto para el niño como para la familia, y conseguir la reinserción socio-laboral de los afectados sin ningún tipo de discriminación.
Desde 1990, las asociaciones que componen Umeekin -Aspanafoha, en Álava, y Aspanovas, en Vizcaya y Guipúzcoa- trabajan para que las familias con hijos enfermos «dispongan de recursos institucionales y asociativos que les permitan tener una mejor calidad de vida durante y después de los tratamientos». El año pasado, repartieron 2.100 vales de comida; prestaron ayuda económica a 50 familias con largos ingresos hospitalarios y traslados a Unidades de Referencia; sumaron 48 estancias en el piso de acogida que hay en Cruces y efectuaron 230 actos de atención psicológica.