El artefacto se encontraba en el interior de una mochila colocada en la puerta de entrada de la empresa. La explosión no causó daños personales, aunque fue preciso evacuar a una persona que ocupaba una vivienda situada en la zona posterior de la compañía Enrique Otaduy S.L., radicada en el Polígono Aurrera. En el momento del estallido, la empresa se encontraba desocupada.
El séptimo atentado con bomba perpetrado por ETA desde el comienzo de año, y segundo en sólo tres días, se perpetró sobre las once de la noche, una hora después de que un comunicante que hablaba en nombre de la banda armada alertara de su colocación en una llamada telefónica al diario 'Gara'. El terrorista no precisó la hora a la que haría explosión la bomba, pero sí informó de que el objetivo del atentado era la constructora Otaduy, por lo que todo apunta a que la empresa atacada se convirtió en una víctima circunstancial. El hecho de que el pabellón conserve aún en su parte superior un gran cartel con el nombre del anterior propietario habría inducido a la equivocación de los terroristas.
Tras tener conocimiento del aviso de bomba, la Ertzaintza acordonó la zona y desalojó las empresas, varios clubes de alterne situados en las inmediaciones del pabellón, así como a una persona que vivía en la parte posterior de la empresa, lo que evitó que se produjeran daños personales. También se cortó el tráfico en la A-8, que discurre por la zona por un viaducto, así como el servicio de Cercanías de Renfe. Ambas vías de comunicación ya habían recuperado la normalidad a las once y veinte de la noche.
Según informó el Departamento de Interior, la bomba estaba oculta en el interior de una mochila que fue abandonada en la puerta principal del pabellón, un edificio que se encuentra en las inmediaciones de la carretera que enlaza Barakaldo con Trapagaran, a escasos quinientos metros de esta última localidad.
Falta de luz
Aunque, según testigos presenciales, los destrozos provocados por la bomba no parecían muy cuantiosos, habrá que esperar hasta hoy para conocer el balance oficial de daños, así como los datos sobre la composición del artefacto, ya que la falta de luz impedía anoche a la Ertzaintza determilarlos con precisión.
La constructora Enrique Otaduy, S.L., se fundó hace más de treinta años. Desde su origen extendió su campo de ación hacia la construcción de carreteras, viaductos y túneles, aunque entre sus actividades también se encuentran la edificación de vertederos y celdas de seguridad, así como la construcción de saneamientos de aguas y encauzamientos de ríos.