El veterano Tommy Lee Jones se ha puesto por segunda vez detrás y delante de las cámaras para rodar 'Los tres entierros de Melquiades Estrada', con la que ganó el premio al mejor actor en el último festival de Cannes. Este 'thriller' con aromas de 'western' oculta en su trastienda el drama cotidiano de de los inmigrantes ilegales que cruzan la frontera de México a Texas en busca de una vida mejor. El protagonista de 'El fugitivo' y 'Hombres de negro' revela que sólo encuentran odio y marginación.
-¿Por qué decidió volver a dirigir y con una historia tan dura?
-Porque quería tener el control creativo. No dirijo películas para comer, no lo necesito. Reconozco que soy muy exigente, y se necesita mucho tiempo para conseguir todo lo que pido. Quería ser director sin ayuda de nadie: controlar el guión, el casting, el montaje, el sonido
-¿Por qué esa necesidad de controlarlo todo?
-'Los tres entierros de Melquiades Estrada' es una película que pone de manifiesto temas que me interesan. No quería abrir un debate, sino exponer los asuntos que me preocupan y humanizarlos. Por eso quería controlarlo todo, para que el resultado fuera el que yo buscaba.
-¿Cuándo decidió que estaba preparado para dirigir?
-Una parte importante de mi preparación como director ha sido trabajar con muchos realizadores como actor. He tratado de hacer lo mismo que ellos habían hecho bien en sus películas, y evité todo lo que consideré que habían hecho mal. Estudié la técnica, el arte, la arquitectura y la historia de un filme, y revisé en mi cabeza todas las horas que he pasado en compañías de teatro y rodajes alrededor del mundo. He prestado una atención importante al ensayo y al proceso de rodaje, a cómo manejar la logística de manera práctica y eficiente.
-¿Por qué eligió a Guillermo Arriaga, el guionista de 'Amores perros' y '21 gramos'?
-Me encantó 'Amores perros'. Hablé con mi productor Michael Fitzgerald y me dijo que, si me había gustado tanto, podíamos llamar al guionista. Un par de días después, Arriaga y el director Alejandro González Iñárritu vinieron a cenar a casa con sus esposas. Una gran velada: hablamos de cine, niños y política, lo típico. Comprobé que Guillermo tiene un carácter angelical. Jamás le he oído levantar la voz, es un hombre dulce, al que le gusta cazar, divertido y buen conversador. Ahora viene a cazar conmigo al Oeste de Texas cada año, y así es como entre todos decidimos hacer una película juntos.
-Cuando 'Los tres entierros ' se va volviendo oscura usted utiliza el recurso del humor para hacer descansar al publico.
-La cinta puede tener momentos terribles y otros que necesitan humor. El lado oscuro de la historia alimenta el humor, y el humor alimenta el horror. Un poco de misterio aquí y allá no es malo, ese al menos era el guión que nosotros tratamos de crear.
-El paisaje cobra tanto protagonismo como en las películas de Robert Redford. Parece que ambos comparten ese alma de 'cowboys'.
-Como actor es difícil trabajar con el paisaje, sobre todo cuando toma tanto protagonismo como en este filme, pero así es el mundo y eso es lo que he tratado de presentar. No puedo llevar la cámara al exterior y no grabar lo que me rodea. Es imponente, grande, todo un carácter.
Una vida miserable
-Su interpretación le brindó el premio al mejor actor en Cannes, pero la película ha pasado sin pena ni gloria en Estados Unidos.
-Escuece por su contenido. Como actor, aunque haya escrito o dirigido el proyecto, di al personaje lo mejor de mí.
-¿Y cómo se portó el director con usted? Seguro que pensó que había hecho su mejor interpretación.
-Soy mucho más inteligente que muchos de los directores con los que he trabajado, y puedo leer mi propia mente. Fue muy fácil.
-¿Cree que Estados Unidos tiene que protegerse de la inmigración que llega de México?
-Es importante no tomarse la justicia por tu mano. En la paranoia norteamericana hemos llegado a plantear en el Senado formar grupos de vigilantes que deberían estar pagados con dinero del gobierno federal. Desde luego eso es muy peligroso.
-La película mantiene una gran intensidad durante sus dos horas de duración.
-Cuando se trata de crear momentos emocionalmente intensos tienes que estar seguro de que sea interesante y convencer en la ilusión del peligro. En cierto sentido, la misma teoría se aplica a las emociones: estás interesado en mantenerlas durante mucho tiempo, pero nadie necesita que sean reales. La vida puede ser miserable, es la ilusión del cine la que nos atrapa.
-¿Piensa volver a dirigir?
-Me encantaría, lo haría mañana si pudiera encontrar un guión que me gustara.