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Viernes, 17 de febrero de 2006
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Un estudio de Microsoft concluye que las mujeres se comunican por teléfono el doble que los hombres. De ahí se puede deducir, sin ánimo de señalar, que el montante de la factura telefónica hay que echarlo a las espaldas femeninas. También cara a cara, que es por el momento la forma más habitual de hablar, largan de este modo, boca a boca, es decir en persona, más las féminas que los hombres. Nos pierde la lengua y principalmente la lengua de hembra hiriente y viperina. Ya lo ha recordado este cura ultramontano de Valencia que sostiene en un escrito que una maltratada puede habérselo buscado por blandir ante el varón esa «arma de mujer que nunca se enmohece», según un proverbio inglés very very machista.

Es justo reconocer por otro lado que existen lugares y foros muy relevantes en el globo donde las que se oyen son preferentemente voces masculinas. No hablemos ya de los parlamentos, organismos y asambleas donde se discursea constantemente de política. No se conocen tampoco un gran número de predicadoras entre tantos predicadores de doctrinas como en el mundo han sido y son, entre los que se incluyen los predicadores de la tele con gran predicamento. ¿Qué sexo ha sermoneado exclusivamente desde todos los púlpitos y a través de todos los tiempos? Les delata la barba. ¿Cuántas señoras se han visto lanzando pláticas extenuantes en Hyde Park? No acertamos a citar una sola gobernanta que pudiera echarle un pulso en incontinencia mitinera a lenguaraces líderes y dirigentes sin siquiera incluir a los arengan al modo del que manda en Cuba de palabra y de obra.

En muchos estamentos sociales únicamente un sexo lo dice todo y entonces el otro sexo se desfoga en el parloteo doméstico y cotidiano, ámbito en que se usaba la 'Lengua de las Mujeres', un lenguaje secreto femenino de un territorio de China donde acaba de morir la última anciana que lo hablaba. Las diferencias de género a nivel parlanchín arrojan un dato significativo: las mujeres duplican a los hombres en las charlas telefónicas con fines prácticos. Ellas a lo concreto. Son un 90% más prácticas telefoneando mientras los varones las superan en comunicación de tipo romántico, lo que viene a ser concretamente, hablar por hablar.



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