Uno apenas ha dado sus primeros pasos en esto de impartir lecciones a pupilos de más de dos metros. El otro no hace otra cosa desde hace más de dos décadas. Principiante contra veterano. Perasovic frente a Aíto.
Dos nombres ilustres en la ACB. El primero por su muñeca privilegiada. El segundo, amparado en un currículo de Primera División. Hoy se verán las caras. Desde que 'Peras' cambió la camiseta de tirantes por un lustroso traje de ejecutivo, ya han medido fuerzas en dos ocasiones.
Curiosamente, ambos enfrentamientos se han saldado de modo favorable para el entrenador croata. Uno, cuando dirigía al Caja San Fernando. El otro durante este curso baloncestístico, a los mandos del TAU Cerámica.
El estigma de Aíto
Aíto que también ejerció de jugador antes que de entrenador profesional, es más conocido sin embargo por su recorrido en las banquillos. Gracias a que exhibe un palmarés envidiable.
Dieciséis títulos engordan un currículo a la altura de los mejores de la galaxia FIBA. Pero sus 'fracasos' en la conquista de la Copa de Europa -cuando su Barcelona se estrelló ante la Jugoplastica de 'Peras' precisamente- empañaron sin embargo su silueta durante un tiempo. Fue ese estigma el que le condenó en la casa 'culé'.
El preparador madrileño, pese a todo, es un auténtico maestro. Ha ganado cuatro Copas. Y está curtido en mil batallas. En el 'play off' de 2000 contra el TAU, cuando dirigía al Barça, se descubrió que tenía a un subalterno en el vestuario con el exclusivo cometido de oír los tiempos muertos del rival. No hace falta recordar que el Baskonia protestó a la ACB por esta práctica ilícita.