La 'guerra a la navaja' desatada por el alcalde Azkuna tras los crí- menes del taxista y de un joven en una discoteca está monopolizando el debate sobre la seguridad ciudadana en Bilbao a un año vista de las elecciones municipales. La Ertzaintza, que ha sido acusada por el grupo municipal del PP «de mirar hacia otro lado» en este asunto, asegura haber decomisado más de 4.000 armas blancas durante los últimos seis años en el País Vasco, no sólo en inspecciones, sino al investigar delitos.
El año pasado expedientó a 306 personas en Bilbao por llevar encima navajas o cuchillos, cifra que representa un aumento del 50% respecto a los 182 procedimientos que acabaron en sanción en 2002. Paralelamente, los arrestos de menores, a veces asociados a esas infracciones, cayeron un 18,4%.
El viceconsejero Mikel Legarda asume que la pólemica sobre la seguridad «es un componente natural de la 'agenda política' de las ciudades europeas», sobre todo, desde que las autoridades británicas comenzaron a preocuparse por los comportamientos antisociales que bordean lo delictivo y alarman a la población.
No obstante, Legarda rechaza establecer asociaciones entre el uso de armas blancas y determinados grupos de extranjeros. A su modo de ver, el fenómeno de la inmigración es demasiado reciente en Euskadi, y la tasa de extranjeros demasiado baja (3,5%), para que las estadísticas permitan sacar conclusiones «rigurosas».