Alrededor de un centenar de jóvenes de Gernika ocuparon ayer, por segunda vez en dos meses, uno de los pabellones de la antigua empresa Astra Unceta y Cia de la villa foral. El motivo de la iniciativa no es otro que reclamar un uso público para el inmueble de gran valor histórico y que la decisión sobre el modelo de espacio sociocultural que albergue el recinto se adopte de forma participativa.
«Que el tejido asociativo de la localidad tenga también poder de decisión sobre el asunto», apuntó un portavoz de la plataforma 'Astra Gernikentzako' -Astra para Gernika-. La ocupación tuvo lugar poco después de las 8.00 horas. El nutrido grupo de jóvenes accedió al recinto tras saltar la valla de separación con las vías del tren y comenzó a adecentar la planta baja del pabellón que cuenta con otras dos alturas. Los ocupantes han iniciado contactos durante la última semana con los diferentes colectivos de Gernika para crear una red de apoyo lo más amplia posible.
Hasta el momento, ya han recibido el refrendo de más de una docena de agrupaciones. Representantes de algunas de estas asociaciones acudieron ayer hasta los alrededores del edificio de Astra para mostrar su respaldo al plan. La Ertzaintza cerró a primera hora de la mañana la puerta de acceso al recinto, lo que dificultó notablemente la entrada y salida de los jóvenes ya que para ello tenían que saltar vallas y atravesar las vías del tren.
Quiebra judicial
Este contratiempo, sin embargo, no alteró el programa de actos elaborado por 'Astra Gernikentzako' para la jornada y los conciertos de Gatibu, Ken 7 y Sarkor, previstos para la tarde-noche, pudieron realizarse en el pabellón ocupado. «Hemos habilitado un paso junto a los raíles y hay personas vigilando para evitar que la gente pase cuando viene el tren», recalcaron.
Desde que en 1998 la empresa de armas Astra Unceta y Cia cerrase definitivamente sus puertas por quiebra, las instalaciones han permanecido en desuso. A principios de 2005 una inmobiliaria adquirió en subasta pública la parte correspondiente al área hipotecada por el Gobierno vasco, tras no responder la compañía a los créditos concedidos por el Ejecutivo autónomo.
El otro pabellón de oficinas, que es el que han ocupado los jóvenes, está en quiebra judicial. El Ayuntamiento de Gernika, tras la movilización social de las últimas semanas, ha mostrado su disposición a comprar el recinto y poner en marcha un concurso de ideas para su rehabilitación y definición de usos. El inmueble, obra del arquitecto Ricardo Bastida, introdujo el estilo modernista vienés en Vizcaya.