El Gobierno vasco ha dado luz verde a la explotación como cantera de la antigua mina Parcocha, en el término municipal de Trapagaran. El Ejecutivo autonómico aprobó en noviembre el estudio de impacto ambiental presentado por un particular con el objetivo de aprovechar los estériles de mineral acumulados en el complejo, situado en el barrio de Peña Mora, en las cercanías del Conjunto Monumental de La Arboleda. El yacimiento había sido recuperado por el Ayuntamiento de la localidad a través de los campos de trabajo celebrados en verano.
En el trámite de información pública, la dirección general de Montes y Espacios Naturales de la Diputación interpuso una alegación al estimar que la pista forestal contemplada como acceso al recinto no está en condiciones de soportar el paso de vehículos pesados previsto en el proyecto. «El equipamiento carece de las condiciones técnicas adecuadas para el tránsito de camiones que se pretende y el promotor no dispone de autorización para su uso», subraya la institución foral, que insta al impulsor de la cantera a que estudie «otros accesos distintos a los proyectados».
Medidas correctoras
Pese a las discrepancias mostradas por la Diputación, la viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno vasco decidió dar luz verde al estudio de impacto ambiental. En el informe se introdujeron una serie de medidas correctoras. Entre los cambios, se encuentra la posterior restauración ambiental de la mina, recientemente explotada por un particular con el permiso de Bizkailur, sociedad pública foral. Esta decisión motivó una demanda de la Asociación Medioambiental Izate en los Juzgados de Barakaldo por un presunto delito ecológico.
Tras percatarse de la autorización de la Administración vasca para la apertura de la cantera, el apoderado del Grupo Popular en las Juntas Generales, Arturo Aldecoa, solicitó la comparecencia del diputado de Agricultura, Eusebio Larrazabal, con el fin de aclarar la situación. «Con semejantes antecedentes, parece que el proyecto debía ser al menos modificado en sus accesos», sostiene el portavoz del PP. Aldecoa considera también que en el estudio de impacto ambiental «no viene clarificada» la zona de la mina que será sometida a explotación.
En este sentido, el Ayuntamiento de Trapagaran ha solicitado por escrito a la Diputación que la entidad Bizkailur, propietaria de los terrenos, «deslinde la finca objeto de explotación». En el documento se exige a la dirección general de Montes que «informe de forma favorable o no al tránsito de camiones por las pistas forestales utilizadas». Y es que la Corporación local tiene en su mano la concesión final de la licencia de actividad de la cantera y, para tomar una decisión, precisa de la documentación técnica correspondiente. Antes, la resolución del Ejecutivo autonómico deberá ser publicada en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV).